15 consejos para viajar a Berlín barato y bien
Hemos tardado casi 20 años en volver a la capital de Alemania. Pero hemos ido con los deberes hechos –tiempo hemos tenido, ¿no?–. Para que tú no tardes tanto en volver, o en ir, porque estés preparándote tanto tiempo, aquí tienes nuestros 15 consejos para viajar a Berlín.

¿Qué quieres saber? ¿Cuándo ir? ¿Cómo moverte en la ciudad? ¿Dónde alojarte? ¿Cuántos días pasar? Pues sigue leyendo que te contamos todo, incluyendo algunos consejos para ahorrar una vez allí. Ya hemos dicho que hemos vuelto con los deberes hechos.
Sabemos que, después de leer nuestros consejos para viajar a Berlín, nos lo vas a agradecer. Así que, Bitteschön!.
1. Requisitos para viajar a Berlín desde España
Lo único que necesitas para viajar a Berlín desde España es el carnet de identidad y un billete de avión –hay vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga, Alicante, Gran Canaria, Tenerife Sur y otros ocho aeropuertos más–. Vale, también puedes llegar por tierra, pero vas a necesitar casi un día solo para hacerlo. Como país miembro de la UE, no tendrás que acordarte de coger el pasaporte antes de salir de casa, ni pedir un visado, ni llevar reservas de alojamiento…


Eso sí, si no viajas a Berlín desde España, o desde otro país de la UE, sí que vas a necesitar todo eso. Te lo contamos con detalle en nuestros consejos para viajar a Europa.
2. ¿Cuándo viajar a Berlín barato? ¿Cuál es la mejor época?
No te asustes. Viajar a Berlín no es caro, bueno, es tan caro como viajar a cualquier capital europea…
Por supuesto, la temporada alta no es lo más recomendable en cuanto a precios. Aunque tenemos que decir que, dado que gran parte del turismo de Berlín es de negocios, tampoco hay una subida exagerada durante los meses de verano. Vamos, no vas a tener que pedir un préstamo para viajar a Berlín en agosto. Lo mismo pasa con los fines de semana, puedes encontrar ofertas en los hoteles de negocios.


Eso sí, hay momentos en que viajar a Berlín puede ser una auténtica pesadilla y no solo para el bolsillo. Las grandes ferias y festivales hacen que la ciudad se llene de visitantes y los precios de los hoteles –los que no estén llenos– se disparen. ¿Cuándo es mal momento para viajar a Berlín?
- A primeros de marzo se celebra la ITB, la feria del turismo de Berlín, una de las más grandes del mundo… así que ya te puedes imaginar cómo se pone la ciudad de gente.
- Berlín es, junto con París, la sede europea del festival Lollapalooza que se celebra a mediados de julio.
- También a mediados-finales de julio se celebra el Orgullo Berlín, uno de los más concurridos de Europa.
- Otra feria que llena hoteles, a primeros de septiembre, es la IFA, la feria de la electrónica de consumo.
- Acabamos con un clásico de la ciudad: la maratón de Berlín, a finales de septiembre.
En cuanto al clima en Berlín, el invierno es bastante “durillo” y en verano no hace mucho calor, así que el verano, finales de primavera y principio de otoño es la mejor época.
3. Cómo llegar del aeropuerto al centro
¿Llegas a Berlín-Brandeburgo y te preguntas cómo llegar del aeropuerto al centro de Berlín? No se hable más: puedes hacerlo en tren, en autobús y en transporte privado.


Empezamos por el tren diciéndote que hay tres tipos de trenes que van desde el aeropuerto hasta el centro de Berlín. De más a menos velocidad:
- el airport express, FEX: sale cada 15 minutos desde las 4 a.m. hasta la 1 a.m., tarda unos 23 minutos y hace solo tres paradas –Berlin Südkreuz, Berlin Potsdamer Platz y la estación central de Berlín–;
- los trenes regionales, RE8, RE20, RB22, RB23, RB24 y RB32: cada uno tiene su frecuencia y su ruta, haciendo diferentes paradas y con tiempos de trayecto distintos, si no vas al centro, pueden ser una buena opción y bastante rápida;
- el S-Bahn, vamos el “cercanías”, las líneas S9 y S85: con una frecuencia de 20 minutos, con muchas más paradas, más tiempo, pero te llevan a más sitios.
Respecto al autobús, hay dos líneas, X7 y X71, que llegan a la estación de metro, U-Bahn, Rudow cada 5 minutos –la línea X71 también pasa por la estación Alt-Mariendorf, cada 20 minutos–. No se puede decir que lleguen al centro de Berlín, pero una vez en una estación de U-Bahn, todo está a mano.
El aeropuerto de Berlín, Berlín-Brandeburgo, se encuentra en la zona C de transporte público de la ciudad, mientras que el centro es la zona A. Tendrás que comprar un billete de las zonas ABC para ir desde el aeropuerto al centro y viceversa.
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Los billetes para los trenes, incluido el FEX, y autobuses están incluidos en la Berlin WelcomeCard con las zonas ABC.
Por supuesto, siempre están los taxis y los traslados privados a Berlín desde el aeropuerto. Ambos te llevarán a donde tú quieras.
4. Cómo moverse dentro de la ciudad
El sistema de transporte urbano de Berlín está formado por autobús, tranvía, S-Bahn –lo que para nosotros serían los trenes de cercanías– y U-Bahn –el metro–. Con esto puedes llegar a cualquier sitio de la ciudad, y a casi todos los que quieras visitar en los alrededores, sin ningún problema.
Tampoco hace falta que te hagas con un mapa superdetallado y que empieces a seguir las líneas para ir de un sitio a otro: Google Maps se sabe todas las combinaciones y hasta suele acertar con los horarios.
Los billetes de autobuses, tranvías, cercanías y metro, además de los regionales y, como hemos dicho, según la zona que selecciones al comprarla, los trenes al aeropuerto, están incluidos en la Berlin WelcomeCard. Sigue leyendo, que te contamos más sobre la tarjeta turística de Berlín.
5. La Berlin WelcomeCard: ¿cuándo merece la pena?
Las tarjetas turísticas de las ciudades, dependiendo de los lugares que tengas pensado visitar, suelen ser una buena manera de ahorrar dinero en tu viaje. Berlín no es una excepción y la Berlin WelcomeCard puede rebajar tu presupuesto en entradas y transporte –ya hemos dicho que todos los billetes de transporte público están incluidos– mientras estés en la capital alemana.


Eso sí, siempre depende del itinerario –de cuántas veces usarás el transporte público o de si irás andando a todas partes– y de las visitas que tengas en mente. Te lo contamos con detalle en nuestro artículo Berlin WelcomeCard, dónde comprarla, qué incluye y ¿merece la pena? Ya te adelantamos que, a poco que tengas pensado moverte por la ciudad y entrar en algunos sitios, te interesa comprar una Berlin WelcomeCard.
6. ¿Cuántos días pasar en Berlín? ¿Qué es imprescindible?
En nuestra opinión, necesitarás un mínimo de tres días para visitar Berlín. Ojo, que decimos mínimo, porque ya te avisamos de que Berlín es una ciudad que no te la acabas.
En nuestro Qué ver en Berlín en 4 días te damos una idea de ruta por la ciudad. Sí, son cuatro días y te acabamos de decir que el mínimo son tres, pero, si quitas la excursión a Charlottenburg y reduces la cantidad de museos, puedes hacerlo todo en esos tres días.


De todas formas, nuestros imprescindibles serían:
- los restos del Muro de Berlín, sobre todo la East Side Gallery y el archiconocido Check Point Charlie;
- la puerta de Brandeburgo;
- el Monumento a los judíos de Europa asesinados;
- la isla de los Museos y la catedral;
- la avenida Unter den Linden y alrededores;
- el Reichstag, con la subida a su cúpula;
- la Potsdamer Platz;
- el Monumento de Guerra Soviético en Treptower Park.
7. ¿Cuál es la mejor zona para alojarse en Berlín?
Si te preguntas dónde dormir en Berlín, la respuesta es la que esperas: en el centro. El barrio de Mitte es ideal, sobre todo para tu primer viaje a la capital alemana, porque allí están sus atractivos turísticos más conocidos e importantes.
Eso sí, el barrio de Mitte es grande, muy grande. Como referencia, cuanto más cerca esté de la Unter den Linden, el bulevar más importante de Berlín, mejor. Las zonas de la Potsdamer Platz, el barrio judío –donde está la Nueva Sinagoga– o de la Alexanderplatz son buenas opciones.


Nosotros te recomendamos, porque fue allí donde nos alojamos y nos encantó, el Casa Camper Berlín. Está en Mitte, a 10 minutos a pie de la Alexanderplatz y de la Isla de los Museos. Habitaciones muy cómodas con un diseño de lo más chulo –es de Camper, la marca mallorquina de zapatos–, un servicio muy atento y un desayuno en la última planta fantástico.
Obviamente, la oferta de hoteles en Berlín es gigante y puedes pasar un buen rato eligiendo entre cientos de opciones.
8. ¿Cuáles son las excursiones que merecen la pena?
Ten clara una cosa: con todo lo que te espera en Berlín, no vas a tener tiempo, ni ganas, de salir de la ciudad. Pero, en el caso de que ya hayas pasado por la capital alemana o tengas un deseo irrefrenable de alejarte del centro, tenemos unas sugerencias clásicas de excursiones desde Berlín.


- El palacio de Charlottenburg, un enorme palacio con jardines según los deseos de los primeros reyes de Prusia. Puedes llegar en tren y comprar tus entradas al palacio de Charlottenburg con audioguía. En este caso, seguirás estando en Berlín, aunque en las afueras.
- Potsdam, la capital del estado federado de Brandeburgo, también con un palacio de los reyes de Prusia. Hay tren directo desde Berlín y también una excursión en tren a Potsdam con guía en español.
- El campo de concentración de Sachsenhausen, el campo nazi en los alrededores de Berlín donde se llevó a cabo la operación Krüger en la que se falsificaron nueve millones de billetes que obligaron a cambiar el diseño de la libra esterlina. Nosotros hemos visitado campos en Polonia –Auschwitz-Birkenau, Stutthof o Majdanek–, pero no hemos ido a Sachsenhausen. Eso sí, como en el resto, mejor con visita guiada.
9. ¿Qué tienes que reservar con antelación?
Más allá del alojamiento y los restaurantes, sobre todo si es en temporada alta, la reserva que no puedes dejar de hacer en Berlín es la de la subida a la cúpula del Reichstag. Es gratuita, pero está muy solicitada y no quieres ir a Berlín y quedarte con las ganas de ver la ciudad desde la obra de Norman Foster por no haberlo previsto.


Si puedes reservar con un par de meses de antelación, mucho mejor. El registro es gratuito y se hace desde esta sección de la web del Deutscher Bundestag, el Parlamento Federal Alemán. Puedes elegir entre visita simple, visita guiada en inglés o visita guiada en inglés con vistas a la cámara plenaria. Para las últimas dos opciones, tendrás que reservar con más tiempo.
10. Ahorrar en Berlín: visitas gratuitas
Además de ahorrar en transporte público y en entradas a museos con la Berlin WelcomeCard, tienes que saber que la mayoría de las visitas imprescindibles de Berlín que hemos seleccionado antes son gratuitas. Para ver los restos del Muro de Berlín –con la East Side Gallery y el Check Point Charlie entre otros–, la puerta de Brandeburgo, el Monumento a los judíos de Europa asesinados, la avenida Unter den Linden, la cúpula del Reichstag, la Potsdamer Platz y el Monumento de Guerra Soviético en Treptower Park no tendrás que comprar ninguna entrada.


Pero no son los únicos monumentos gratuitos que ver en Berlín:
- la Neue Wache, monumento conmemorativo por las víctimas de guerra y la tiranía en Unter den Linden, con la escultura Madre con hijo muerto de Käthe Kollwitz;
- la iglesia de Friedrichswerder, un edificio neogótico convertido en museo con esculturas del siglo XIX en su interior;
- el Memorial Kaiser Wilhelm, una iglesia conservada en el estado en que quedó tras ser bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial;
- la estación Nordbahnhof, una de las estaciones de S-Bahn con entrada en el lado oriental y en el lado occidental de Berlín, clausurada para evitar fugas, hoy cuenta ese momento histórico con carteles y fotografías;
- el Palacio de las Lágrimas, Tranenpalast, la terminal para las salidas de la RDA a Berlín occidental;
- el Museo Judío de Berlín, una obra maestra de la arquitectura contemporánea.
- No solo entradas gratuitas, también free tours por Berlín:
11. Cada día un plan… y muchos son gratis
Más allá de los lugares que visitar en Berlín, te vamos a contar cosas que solo encontrarás un día de la semana específico. ¿Qué días vas a estar en la capital alemana?
Los lunes, la entrada al PalaisPopulaire, con exposiciones de arte contemporáneo y sede para presentaciones de la colección de Deutsche Bank, es gratuita.
Los martes y los viernes, el mercadillo semanal de Neukölln reúne hasta 180 comerciantes con especialidades frescas, regionales e internacionales convirtiendo Maybachufer en un bazar turco.
Los miércoles, podrás asistir a un concierto en la Filarmónica de Berlín sin pagar. Son los Lunch concerts y se celebran a las 13 h los miércoles de septiembre a junio. El aforo es limitado así que tendrás que ir con tiempo. Una cosa más, no hay asientos… pero hay comida desde las 12:00 hasta las 12:50 a precios asequibles. En muchos sitios habíamos leído que eran los martes, pero no sabemos si han cambiado de día o estaba mal… es los miércoles, confirmado en su web.
Los jueves, muchos museos tienen horario extendido y mantienen sus puertas abiertas hasta las 22 h, aprovecha. También puedes disfrutar del Street Food Thursday del Markt Halle Neun.
Los sábados son días de mercado. Empezando por el mercadillo de Boxhagener Platz, de 10 h a 18 h, en el que encontrar desde ropa hasta comida, pasando por muebles, libros y cualquier cosa que se te ocurra. Y acabando por el mercado de arte de la Zeughaus, entre el Schlossbrücke y la Isla de los Museos, para regalos y recuerdos.
El domingo también hay mercadillos: el mercado de arte de la Zeughaus vuelve a abrir y también abre el mercadillo de Mauerpark en el que particulares venden absolutamente de todo. En el mismo Mauerpark, los domingos a las 15 h se celebra el Bearpit Karaoke, ¿te atreves a cantar?
Acabamos con los primeros domingos del mes en los que las entradas a muchos museos de Berlín son gratuitas.
12. El muro de Berlín, ¿dónde ver los mejores restos?
Poco queda de los 160 km del muro que rodeó el Berlín occidental de 1961 a 1989. La noche del 9 al 10 de noviembre de 1989, nadie estaba por la labor de mantener para la posteridad ese muro que tanto dolía en plena ciudad.


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Tampoco creas que hay tantos trozos de Muro de Berlín disponibles para que los turistas se los lleven a sus casas. Juntando todos los que verás por la ciudad, se podría levantar un muro alrededor de toda Alemania. No te fíes, busca un certificado de autenticidad si quieres ese souvenir de tu viaje.
Aún así, no puedes viajar a Berlín sin tener el muro como objetivo en tu ruta. Nosotros lo hicimos en el primer viaje. En el segundo, también con los deberes hechos en este sentido, no dejamos ni una “piedra” sin visitar. Te lo contamos todo en El muro de Berlín, los mejores restos. Te hablamos de lo que queda del muro y de los museos y memoriales, además de los puntos de control entre un lado y otro de esa frontera. Y hasta te los colocamos en un mapa, que no se diga.
13. Museos, ¿cómo elegir entre tantos?
Vamos a dejarlo claro, si te gustan los museos tanto como a nosotros, te va a resultar casi imposible elegir entre los de la capital alemana. Y es que hay para todos los gustos.
Como el tiempo es limitado y hay muchos lugares que visitar en Berlín, nosotros nos decidimos por el Neues Museum –con la colección egipcia y ese busto de Nefertiti–. Eso sí, tenemos que decir que el Pergamonmuseum estaba cerrado –previsiblemente hasta 2027–. Si tú lo encuentras abierto, sería nuestra primera opción en la Isla de los Museos de Berlín.
Más allá de grandes pinacotecas –como la Alte Nationalgalerie– o museos de Bellas Artes –como el Altes Museum–, te recomendamos visitar museos más berlineses. Espera, nos explicamos, museos que no vayas a encontrar en otras partes –aunque las obras de la Alte Nationalgalerie y del Altes Museum no estén tampoco en otros lugares del mundo–.


Pásate por el DDR Museum para conocer la vida diaria en la época del Muro de Berlín y de la Stasi en la República Democrática Alemana. Por el Museo Judío de Berlín, con una arquitectura impresionante. O por el Museo Urban Nation de arte urbano –además de por la East Side Gallery, por supuesto–.
Ojo, que ya hemos dicho que nosotros estaríamos meses en Berlín solo visitando museos y que cada uno tiene sus gustos. Pondríamos la mano en el fuego seguros de que nuestros museos de Berlín te van a gustar, pero mejor no lo hacemos, no vaya a ser…
14. ¿Seguro de viaje o Tarjeta Sanitaria Europea?
En tus planes de viaje a Berlín no está tropezarte y hacerte daño, romper algo en un museo, que te roben, enfermar… Pero, como decíamos en nuestros “anticonsejos” para viajar y ahorrar, es mejor gastar un poco para no gastar mucho después.
Cierto es que la Tarjeta Sanitaria Europea funciona en Berlín, pero, recuerda, con ella consigues el acceso a la sanidad pública en las mismas condiciones que los residentes. Y, en Alemania, hay copago sanitario. Es cierto que es muy bajo, pero es que el precio de un seguro de viaje para Europa es muy bajo también –más aún con el 5% de descuento en los seguros de IATI que usamos siempre nosotros–.
Además, un seguro de viaje no solo cubre los problemas médicos. Para la parte de romper algo en un museo o que te roben, por ejemplo, no te servirá de nada la Tarjeta Sanitaria Europea.
15. Qué y dónde comer en Berlín
Imaginamos que la gastronomía no será uno de los motivos por los que visites la capital alemana. Pero te vas a llevar una grata sorpresa. De entrada te diremos que aquí se inventaron la currywurst y el Döner Kebab en “bocadillo”. Ya tienes dos cosas que probar.


Para que tengas presente lo bien que se puede llegar a comer en la ciudad, te diremos que hemos escrito un artículo solo sobre eso: Dónde comer en Berlín. Encontrarás los platos típicos de Alemania y de Berlín y los restaurantes en los que más disfrutamos en nuestro viaje. Desde recomendaciones Michelin hasta puestos de comida rápida. Por supuesto, hay currywurst y Döner Kebab en el listado.
Más consejos para viajar a Berlín
Todavía quedan unos cuantos consejos para viajar a Berlín más.
El alemán, el inglés y el español: el idioma en Berlín
Empezamos por el idioma. Las cosas han cambiado mucho desde nuestro primer viaje a la ciudad. En aquel entonces, el inglés no estaba muy extendido y nos dimos cuenta nada más salir del aeropuerto: el tren al centro paró en mitad de la nada y por megafonía explicaron algo en perfecto alemán. Tuvimos suerte de que una chica joven se apiadó de nosotros y nos dijo que había que cambiar a un autobús porque se había estropeado el tren.
Veinte años después, encontramos mucha gente que habla español –la cantidad de jóvenes inmigrantes españoles e iberoamericanos que trabajan en la hostelería es enorme–. Y sí, hablan más inglés, ellos también han hecho los deberes. Por supuesto, si hablas alemán, todo esto es irrelevante para ti.
Pagar: es euro, pero…
El hecho de que la moneda sea el euro, como en España, no significa que usar la tarjeta de tu banco “normal” sea la mejor idea. En el caso de pagar, no deberías tener sorpresas, pero a la hora de sacar dinero de un cajero puede haber un extra con el que no contabas. Echa un vistazo a nuestro artículo Las mejores tarjetas para viajar y anímate a hacerte con una tarjeta Revolut con 10 € de bienvenida.
Conexión a Internet: siéntete en casa
Respecto a Internet, siéntete como en casa. En Alemania no hay roaming y podrás usar tu plan de datos sin preocupaciones –más allá de las limitaciones de consumo responsable en Europa que pueda poner tu compañía–. Siempre puedes esperar a llegar al hotel y conectarte a la wifi para mandar esos cientos de fotos a tus amigos para ponerles los dientes largos o ver el último capítulo de esa serie que te tiene en vilo.
Enchufes y electricidad
La última buena noticia –después de los euros e Internet– es que los enchufes también son los mismos que en España y usan el estándar europeo de 230 V y 50 Hz. No necesitarás adaptador ni de enchufes ni de corriente, aunque te recomendamos llevar una regleta para poder enchufar todo, que cada día viajamos con más gadgets que hay que recargar y no todos los hoteles tienes suficientes enchufes.
Las propinas
No recordamos cómo funcionaba el tema de las propinas la primera vez que viajamos a Berlín, pero, en este segundo viaje, nos encontramos con la “desagradable” sorpresa de que se esperan en la mayoría de lugares. Desde en los restaurantes hasta en los puestos de comida –por mucho que seas tú el que va y el que se la lleva– te preguntarán si quieres añadir una propina a la cuenta, también si pagas con tarjeta. Eso sí, no llega al nivel de países como EEUU en donde es casi obligatoria: la esperan, pero será cosa tuya darla.
El agua
El agua del grifo es totalmente potable y está buena. La puedes pedir en los restaurantes, pero no la conseguirás en todos. En muchos, te mirarán mal y te dirán que no se puede, que tienes que pedir una botella. En otros, también te mirarán mal, pero acabarán por traértela. Por supuesto, si comes con cerveza, vino o cualquier otra bebida, no tendrás que preocuparte del agua del grifo más que en la habitación del hotel y, ahí, nadie te mirará mal por llenarte un vaso.


Listo, creemos que hemos respondido a todas tus dudas con nuestros consejos para viajar a Berlín. ¿Cuándo nos vamos?
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