Eco Turismo

Turismo Nacional

Ecoturismo Turismo Turismo en Venezuela viajeros

¿Debo limitar las calorías en la dieta de mi hijo?

El sobrepeso y la obesidad afectan a un gran porcentaje de niños y niñas, y tienen consecuencias negativas en su salud a corto y a largo plazo. Por ello, es natural que muchos padres y madres se pregunten si deberían reducir las calorías en la alimentación de sus hijos cuando notan un aumento progresivo de peso.

dieta infantil
123RF Limited©strele4ik

Es cierto que vivimos en un ambiente “obesogénico”, donde abundan los alimentos ultraprocesados, hipercalóricos y de bajo valor nutricional junto con un estilo de vida cada vez más sedentario. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos antes de restringir las calorías en un niño o niña en pleno crecimiento.

Antes que nada, hay que revisar y mejorar la calidad de la alimentación de toda la familia, y no solo la del niño-a. Los niños y niñas comen lo mismo que sus padres, por tanto, es inútil intentar que ellos coman “bien” si no tienen un ejemplo a seguir. La dieta familiar debe basarse principalmente en alimentos vegetales integrales poco o nada procesados, y siempre que sea posible de producción ecológica: frutas, verduras, legumbres, cereales completos, frutos secos, semillas, tofu, seitán…

Al mismo tiempo hay que reducir al mínimo (solo ocasiones especiales) el consumo de “calorías vacías”, es decir, aquellas que no aportan nutrientes esenciales, pero sí azúcar, sal, grasas saturadas o aditivos innecesarios: dulces, bollería, embutidos, bebidas azucaradas, aperitivos salados, productos precocinados.

Un niño-a sano-a debe poder satisfacer su apetito con alimentos nutritivos. También necesita llevar una vida activa, con movimiento diario y tiempo para jugar, especialmente al aire libre. Estas dos estrategias, alimentación saludable y actividad física regular, son mucho más eficaces a largo plazo que restringir las calorías.

Si a pesar de estos hábitos saludables un niño o niña gana peso de forma rápida, o más rápido que lo que crece en altura, hay que consultar con el pediatra. En algunos casos, puede tratarse de una fase normal del desarrollo (por ejemplo, antes de un “estirón” puberal), pero también puede haber otros factores: desajustes hormonales, problemas emocionales o una relación poco saludable con la comida.

Antes de tomar decisiones como restringir las calorías o imponer una dieta, es fundamental entender la causa del aumento de peso o apetito y distinguir entre aquellas causas normales y saludables y las que no lo son. Y si hay que hacer cambios, estos deben estar siempre guiados por un profesional de la salud, como el pediatra y el dietista-nutricionista infantil.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bio Eco Actual gratis cada mes en tu correo

Bio Eco Actual, tu mensual 100% ecológico
Leer Bio Eco Actual Marzo 2026



Ver fuente