Con partidos cada pocos días y una exigencia física al límite, las selecciones llegan al Mundial tras una larga temporada marcada por el desgaste físico, la acumulación de minutos y las sobrecargas musculares. En este escenario, evitar lesiones y acelerar la recuperación se convierte en una prioridad absoluta para los cuerpos técnicos.
Desde la Asociación Nacional de Profesionales y Autónomos de las Terapias Naturales (Cofenat), Gaby Díaz, osteópata y socio de la organización, destaca el papel que juega la Osteopatía en el fútbol de élite. “La Osteopatía es ese convocado de última hora que no aparece bajo los focos, pero que juega un papel crucial en el equilibrio mecánico y prevención y trabaja en la sombra para que las estrellas rindan al 100%”, señala.
La acumulación de partidos en apenas unas semanas, la tensión competitiva y los viajes llevan al cuerpo de los futbolistas “al límite de su resistencia”. Ante esta situación, la Osteopatía se ha consolidado como una herramienta cada vez más utilizada para mantener el rendimiento físico y reducir el riesgo de lesión.
«La osteopatía aborda el cuerpo como un sistema global interconectado»
“A diferencia de otros tratamientos que se enfocan únicamente en la zona donde aparece el dolor, la osteopatía aborda el cuerpo del futbolista como un sistema global interconectado”, explica Díaz. El objetivo, añade, es “exprimir el rendimiento mecánico del jugador y a su vez anticiparse a la lesión antes de que ocurra”.
El experto explica que el trabajo con deportistas de alto rendimiento se basa en cuatro pilares fundamentales. El primero es la liberación de compensaciones biomecánicas. “El fútbol es un deporte de impactos, giros bruscos y desaceleraciones. Si un jugador arrastra una ligera rigidez en la pelvis o en el tobillo, su cuerpo compensará de forma inconsciente forzando otra zona, como los isquiotibiales o los abductores”, indica.
Recuperación post-partido
En este sentido, añade que el trabajo del osteópata consiste en “detectar y desbloquear estas restricciones ocultas para que el esfuerzo musculoesquelético sea simétrico y eficiente”.
Otro de los aspectos fundamentales es la optimización de la recuperación post-partido. Tras 90 minutos de juego, los niveles de inflamación muscular son elevados y la recuperación entre encuentros resulta determinante. Según explica Díaz, “mediante técnicas manuales específicas, la osteopatía ayuda a mejorar la circulación sanguínea y el drenaje linfático, lo que acelera la eliminación de toxinas y reduce los tiempos de recuperación entre eliminatorias”.
La gestión del estrés y del sistema nervioso también forma parte del abordaje osteopático durante una competición de máxima exigencia. “La presión por ganar y la falta de descanso tensan el sistema nervioso simpático, lo que aumenta la rigidez muscular y el riesgo de rotura”, afirma. En este contexto, explica que “la terapia craneosacral ayuda a regular este sistema, mejorando la calidad del sueño de los futbolistas dentro de la concentración”.
Rendimiento deportivo
Además, Díaz destaca el papel del sistema visceral en el rendimiento deportivo, un aspecto “clave y poco conocido” en el deporte de élite. “Tensiones a nivel digestivo provocadas muchas veces por los nervios o los cambios de dieta pueden reflejarse en dolores lumbares o pubalgias”, apunta. Por ello, considera que “tratar la movilidad visceral es crucial para liberar la espalda y las caderas del jugador”.
Desde Cofenat recuerdan que garantizar la continuidad de los futbolistas durante un torneo corto puede resultar decisivo para el rendimiento de una selección. “Perder a una estrella por una sobrecarga muscular puede arruinar el trabajo de cuatro años”, subraya Díaz.
“Tratar la movilidad visceral es crucial para liberar la espalda y las caderas del jugador»
Y concluye: “En un Mundial donde los partidos se deciden por detalles milimétricos, tener un cuerpo perfectamente alineado de la mano de los osteópatas es una ventaja competitiva que puede marcar la diferencia entre quedarse en el camino o ganar un Mundial de fútbol”.
Italia ha dado recientemente un nuevo paso en la regulación de la Osteopatía con la aprobación de un decreto que establece los criterios para reconocer títulos y experiencia profesional de quienes ya ejercían antes del desarrollo oficial de la profesión sanitaria osteopática. La medida, publicada este pasado mes de mayo en la ‘Gazzetta Ufficiale italiana’, refuerza el proceso iniciado tras la llamada ‘Ley Lorenzin’ y sitúa al país entre los europeos que avanzan hacia una regulación específica de la Osteopatía, técnica ampliamente utilizada en España, pero no regulada.
- Para más información visite la página de Cofenat.
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