Impulso a las comunidades energéticas en Toledo y alerta en la Comunidad Valenciana por falta de ayudas

Las comunidades energéticas siguen ganando terreno en España como herramienta para democratizar el acceso a las renovables y reducir la factura eléctrica. Mientras en Toledo se apuesta por ampliar su capacidad con dos nuevos proyectos, en la Comunidad Valenciana el sector alerta de un posible freno por la falta de financiación autonómica.
Ambas noticias reflejan la realidad de un modelo que avanza a diferentes velocidades según el apoyo institucional que recibe. En el caso de Toledo, el Ayuntamiento ha dado luz verde a la creación de dos comunidades energéticas adicionales que permitirán alcanzar un megavatio de potencia instalada, mientras que en Valencia la patronal Avaesen denuncia que la ausencia de partidas presupuestarias específicas pone en riesgo inversiones millonarias.
Toledo duplica su apuesta por las comunidades energéticas
El Ayuntamiento de Toledo, a través de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMVS) y su Oficina Municipal de la Energía, ha aprobado el encargo de gestión para impulsar dos nuevas comunidades energéticas. Estas se suman a la ya existente en el Casco Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, y permitirán alcanzar una potencia total de 1 MW de energía limpia para los vecinos y comercios de la zona. Dado que la normativa impide instalar placas solares en el casco antiguo, los paneles se colocarán fuera del barrio, y la energía se distribuirá a los participantes.

El portavoz municipal, Juan José Alcalde, destacó que Toledo fue pionero a nivel nacional en una ciudad Patrimonio con su primera comunidad energética. El objetivo es seguir facilitando el ahorro energético y la energía limpia a las familias y negocios del Casco Histórico. La iniciativa se enmarca en un plan más amplio de eficiencia energética que incluye la renovación del alumbrado público con tecnología LED en varias calles.
Alerta en la Comunidad Valenciana: se teme un freno en las inversiones
Por otro lado, la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (Avaesen) ha lanzado una advertencia sobre la situación de las comunidades energéticas en la Comunidad Valenciana. Según la patronal, la falta de partidas específicas en los presupuestos autonómicos para 2026 pone en riesgo más de 10 millones de euros de inversión proyectada. Pedro Fresco, director general de Avaesen, señaló que de cada 100 proyectos pendientes de ayudas, entre el 25% y el 30% se localizan en la provincia de Castellón.
La Comunidad Valenciana cuenta actualmente con 104 comunidades energéticas, lo que la sitúa como una de las regiones líderes en España. Sin embargo, el sector encadena su segundo ejercicio consecutivo sin financiación autonómica específica, ya que las ayudas anteriores se sostenían con fondos europeos ya agotados. El 59% de las comunidades energéticas en España han requerido subvenciones para su puesta en marcha, según datos de Ecodes, lo que evidencia la dependencia de estos apoyos.


La provincia de Castellón, con 31 comunidades energéticas, es la séptima del país en número de iniciativas, con una densidad de 4,84 por cada 100.000 habitantes. Ocho de cada diez comunidades en Castellón son de carácter rural, lo que subraya su importancia para el desarrollo del medio rural. Desde la Conselleria han indicado que buscarán una fórmula para habilitar partidas, pero a día de hoy no hay convocatoria abierta.
Así, mientras Toledo avanza con paso firme en la expansión de sus comunidades energéticas, la Comunidad Valenciana se enfrenta al riesgo de perder el liderazgo que había alcanzado. La disparidad de apoyos institucionales marca el ritmo de un modelo que, para consolidarse, necesita de un marco de financiación estable y predecible. La experiencia de ambas regiones demuestra que, con voluntad política y recursos, las comunidades energéticas pueden ser una realidad, pero también que su desarrollo es frágil si no se garantiza el respaldo económico necesario.









