En este artículo vamos a contaros que ver en Burdeos, la capital de la región de Nueva Aquitania. Burdeos es una de las ciudades más bonitas de Francia, situada a orillas del río Garona y en el corazón de una de las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo.
Aunque la ciudad es conocida por ser una de las capitales mundiales del vino, alberga un precioso casco antiguo considerado uno de los conjuntos urbanos del siglo XVIII mejor conservados de Europa, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Nosotros fuimos pensando que sería una parada de paso y terminó convirtiéndose en una de las ciudades que más nos sorprendieron del sur de Francia.
Os hemos preparado una guía muy completa que incluye los principales lugares que ver en Burdeos, además de consejos sobre dónde alojarse, dónde comer y cómo organizar vuestra visita, un mapa con todos los puntos de interés y una ruta para recorrer la ciudad a pie. ¡Empezamos!
▶️ Podéis ver toda nuestra visita a Burdeos en nuestras historias destacadas de Instagram.
▶️ Os recomendamos nuestra guía de dónde alojarse en Burdeos para que elijáis vuestro hotel ideal.
Los mejores lugares que ver en Burdeos
Burdeos es una de las principales ciudades de Francia. Tiene tantas cosas para ver que os recomendamos dedicarle, al menos, dos días completos. Esto os permitirá visitar sus principales monumentos y disfrutar del encantador ambiente de sus plazas.
Hemos de confesar que incluimos Burdeos en nuestra ruta por Nueva Aquitania a última hora y llegamos allí sin haber investigado casi nada y con cero expectativas. Fue pisar el casco antiguo y caer enamorados de la ciudad, tanto que nos arrepentimos de no haberle dedicado más tiempo.
1. Puente de Piedra
Podéis comenzar vuestra visita a Burdeos por el Puente de Piedra. Fue el primer puente construido sobre el río Garona y une el centro histórico de Burdeos con el barrio de La Bastide.
Su construcción fue ordenada por Napoleón Bonaparte para facilitar el paso de sus tropas hacia España durante la Guerra de la Independencia. Tiene 17 arcos, un número que, según la tradición, hace referencia a las 17 letras del nombre «Napoléon Bonaparte» y mide aproximadamente 487 metros de longitud.
Nos pareció uno de los mejores lugares para empezar a descubrir la ciudad y para disfrutar de las vistas del casco histórico, especialmente al atardecer, cuando la piedra adquiere un tono dorado y se refleja sobre el río Garona.
✅ Un plan muy chulo es hacer este crucero por el río Garona con degustación de vinos y caneles.

2. Puerta de Cailhau
Caminando junto al río llegaréis a la puerta de Cailhau, una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad amurallada. Su aspecto nos recordó al de un pequeño castillo de cuento, con sus torres, almenas y tejados puntiagudos.
Fue construida entre 1493 y 1496 para conmemorar la victoria del rey Carlos VIII en la batalla de Fornovo. Además de servir como puerta defensiva, también cumplía la función de arco del triunfo, motivo por el que en la fachada que da al río Garona puede verse una estatua del monarca.

Con 35 metros de altura, combina elementos del gótico tardío con los primeros detalles del Renacimiento francés, como las ventanas con parteluces y la abundante decoración escultórica.
Podéis acceder al interior y subir a la parte superior para contemplar las vistas, aunque nosotros subimos y la verdad es que no merece la pena.
⏰ Podéis consultar los horarios en su web.
💰 El precio de la entrada es de 7 €.

3. Espejo de Agua, un imprescindible que ver en Burdeos
Si seguís paseando junto al río llegaréis al Espejo de Agua, uno de los lugares más fotogénicos que ver en Burdeos. Situado frente a la Place de la Bourse, esta enorme lámina de agua crea un espectacular reflejo de las elegantes fachadas del siglo XVIII, ofreciendo una de las imágenes más icónicas de la ciudad.
Cuenta con una superficie de 3.450 m², lo que lo convierte en el espejo de agua más grande del mundo. Su funcionamiento alterna dos efectos: una fina capa de apenas 2 centímetros de agua que refleja perfectamente los edificios y un sistema de nebulización que envuelve la plaza en una ligera niebla, creando un ambiente mágico.
Si vais en verano podéis quitaros los zapatos y caminar por el agua, si hace tanto calor como cuando fuimos nosotros ya os digo yo que lo vais a agradecer.

4. Plaza de la Bolsa
Al otro lado de la avenida se encuentra la plaza de la Bolsa, uno de los conjuntos arquitectónicos más elegantes de Francia. Construida a mediados del siglo XVIII, marcó la apertura de la ciudad hacia el río Garona y simbolizó la prosperidad comercial que convirtió a Burdeos en uno de los puertos más importantes de Europa.
Sus edificios de piedra caliza destacan por la perfecta simetría de sus fachadas, con elegantes balcones de hierro forjado y tejados de pizarra que reflejan el esplendor de la ciudad durante la Ilustración.
Allí se encuentra el Palacio de la Bolsa que alberga la Cámara de Comercio e Industria y el antiguo edificio de la Aduana, que alberga el Museo Nacional de Aduanas.
En el centro de la plaza se encuentra la Fuente de las Tres Gracias, una elegante escultura inspirada en la mitología griega que representa a las hijas de Zeus: Aglae, Eufrosine y Talía.
Esta plaza tan señorial nos recordó mucho al estilo parisino. 😮

5. Plaza des Quinconces
Caminando por el quai Louis XVIII llegaréis hasta la plaza des Quinconces. Es la plaza más grande de Burdeos y una de las mayores de Europa, con una superficie de unas 12 hectáreas.
Además, es un importante punto de encuentro y el escenario habitual de mercados, ferias, conciertos y otros eventos al aire libre, de hecho nosotros nos encontramos con el tour de Francia que justo ese día pasaba por allí y había un fiestón en la plaza.
La plaza fue construida a principios del siglo XIX sobre el antiguo Castillo Trompette, una fortaleza militar levantada tras la Guerra de los Cien Años para controlar la ciudad. Su nombre proviene de la disposición de los árboles plantados en forma de quincunce, un patrón geométrico muy utilizado en jardinería.
Su principal atractivo es el impresionante Monumento a los Girondinos, inaugurado en 1902 para rendir homenaje a los diputados girondinos ejecutados durante la Revolución Francesa. El conjunto está coronado por una estatua de la Libertad rompiendo sus cadenas y rodeado por dos espectaculares fuentes de bronce decoradas con caballos marinos, figuras alegóricas y esculturas que representan el triunfo de la República.
En uno de los extremos de la plaza también pueden verse las columnas rostrales, dos altas columnas decoradas con proas de barcos que recuerdan la estrecha relación de Burdeos con el comercio marítimo y el río Garona.

6. Gran Teatro de Burdeos
Muy cerca del monumento de los girondinos se encuentra el Gran Teatro, uno de los edificios más elegantes que ver en Burdeos.
Situado en la Place de la Comédie, ha sido durante más de dos siglos el principal centro cultural de Burdeos y sigue siendo la sede de la Ópera Nacional de Burdeos. Su espectacular fachada está presidida por un pórtico con 12 columnas corintias, sobre las que se alzan otras tantas estatuas que representan a las nueve musas de la mitología griega y a las diosas Juno, Venus y Minerva.

El interior es igual de impresionante. Destaca su gran escalinata de piedra, que inspiró la famosa escalera del Palais Garnier de París, así como el auditorio, decorado en tonos azules y dorados y con una excelente acústica. A lo largo del año acoge representaciones de ópera, ballet, conciertos y otros espectáculos de primer nivel.
Aunque no asistáis a ninguna función, podéis acceder a él de forma gratuita. Os aseguramos que la visita merece totalmente la pena y no os tomará más de 15 minutos. Nosotros entramos casi por casualidad y fue una de las visitas gratuitas que más nos gustaron.

7. Plaza del Parlamento
Si os adentráis en el casco antiguo de Burdeos llegaréis a la plaza del Parlamento. Rodeada de elegantes edificios del siglo XVIII, restaurantes y terrazas, es uno de los lugares con más ambiente de la ciudad y un sitio perfecto para hacer una pausa durante la visita.
La plaza fue construida a mediados del siglo XVIII, sobre el emplazamiento de un antiguo mercado medieval. Su nombre hace referencia al Parlamento de Burdeos, la antigua corte de justicia del reino, que se encontraba muy cerca de este lugar.
En el centro de la plaza destaca una elegante fuente de estilo renacentista italiano, instalada en a mediados del siglo XIX,

8. Rue Sainte-Catherine
Si os apetece ir de compras podéis pasear por la Rue Sainte-Catherine, la calle comercial más famosa de Burdeos y una de las calles peatonales más largas de Europa, con aproximadamente 1,2 kilómetros de longitud.
Alberga cientos de tiendas, boutiques, grandes almacenes, cafeterías y restaurantes. A lo largo del paseo encontraréis tanto marcas internacionales como pequeños comercios independientes.

9. Tour Pey-Berland
Uno de los monumentos que ver en Burdeos que no os podéis perder es la Torre Pey-Berland. Se alza junto a la Catedral de Saint-André, aunque curiosamente se construyó separada del templo para evitar que las vibraciones de las campanas dañaran la estructura de la catedral.
Fue mandada construir por el arzobispo Pey Berland en el siglo XV. Tiene 66 metros de altura y, si lográis subir los 231 escalones, podréis disfrutar de unas impresionantes vistas desde su terraza panorámica.
En la parte superior también puede contemplarse la Gran Campana y la estatua dorada de Notre-Dame d’Aquitaine, instalada en el siglo XIX, que corona la torre y se ha convertido en uno de sus elementos más característicos.
Si os gustan los miradores, esta es probablemente una de las mejores panorámicas de Burdeos.
⏰ Abre de mayo a septiembre todos los días de 10 a 18 h. Resto del año de 10 a 12,30 y de 14 a 17,30 h.
💰 El precio de la entrada es de 9 €.

10. Catedral de San Andrés de Burdeos
La Catedral de San Andrés de Burdeos es el principal templo religioso de la ciudad. Su construcción comenzó en el siglo XI, aunque la mayor parte del edificio actual fue levantada entre los siglos XII y XVI, combinando elementos del románico con un espectacular estilo gótico.
La catedral ha sido escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Francia. Aquí se celebró en 1137 la boda entre Leonor de Aquitania y el futuro rey Luis VII de Francia, un matrimonio que marcó el devenir político de Europa. Años más tarde, Leonor se casaría con Enrique II de Inglaterra, pasando el ducado de Aquitania a la Corona inglesa.

Su impresionante fachada, sus altos contrafuertes y sus elegantes bóvedas alcanzan una altura de casi 30 metros, mientras que en el interior destacan el coro, el gran órgano, varias capillas y las vidrieras, muchas de ellas reconstruidas tras los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial.
La Catedral de San Andrés forma parte del Camino de Santiago francés y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 dentro del conjunto de los Caminos de Santiago en Francia.
💰 La entrada es gratuita.

11. Gran Campana de Burdeos
Uno de los lugares más emblemáticos que ver en Burdeos es la Gran Campana o Grosse Cloche. Se trata de una imponente puerta medieval que formaba parte de las antiguas murallas de Burdeos y que, durante siglos, fue la principal entrada al casco histórico desde el sur.
Su origen se remonta al siglo XIII, aunque las torres circulares y gran parte de su aspecto actual fueron añadidos en el siglo XV. El conjunto está formado por dos torres de piedra unidas por un edificio central coronado por un gran reloj dorado, instalado en 1759, que todavía sigue marcando las horas.
En su interior se encuentra la famosa campana Armande-Louise, fundida en 1775, que pesa aproximadamente 7.750 kilos. Tradicionalmente solo se hace sonar en ocasiones especiales, como la Fiesta Nacional de Francia (14 de julio), el 11 de noviembre o durante algunas celebraciones importantes de la ciudad.
Además de su función defensiva, la Grosse Cloche también sirvió como campanario del antiguo Ayuntamiento y, durante un tiempo, incluso albergó una pequeña prisión para jóvenes que cometían faltas menores.
💰 Se puede acceder a su interior reservando una visita guiada en francés, que dura 30 minutos y cuesta 6 €. Para nosotros la visita no merece mucho la pena, ya que lo bonito es verla desde el exterior.

12. Basílica de San Miguel
Fuera del casco antiguo nos encontramos de casualidad con la basílica de San Miguel, que nos pareció espectacular. Su construcción comenzó a finales del siglo XIV y se prolongó durante los siglos XV y XVI, dando lugar a un magnífico ejemplo del gótico flamígero.
Lo que más llama la atención es su esbelta torre campanario de 114 metros de altura que se construyó separada de la iglesia, al igual que ocurre con la Torre Pey-Berland. Conocida como la Flèche Saint-Michel, es el campanario más alto del sur de Francia.

El interior de la basílica sorprende por sus altas bóvedas, sus elegantes columnas y sus coloridas vidrieras, que llenan de luz el templo. Durante siglos fue un importante lugar de culto para comerciantes, marineros y peregrinos que recorrían el Camino de Santiago, motivo por el que la basílica forma parte del conjunto de los Caminos de Santiago en Francia declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Hasta finales del siglo XX, bajo el campanario podían visitarse las famosas catacumbas de Saint-Michel, donde se conservaban decenas de momias naturales descubiertas durante unas obras en el antiguo cementerio. Actualmente estas momias ya no se exponen al público.
💰 La entrada es gratuita.

13. Mercado de los Capuchinos
Muy cerca de la basílica de San Miguel se encuentra el Mercado de los Capuchinos, el mercado más famoso que ver en Burdeos y uno de los mejores lugares para descubrir la gastronomía local.
Conocido por los bordeleses como «el vientre de Burdeos», reúne desde hace más de un siglo a productores, comerciantes y restaurantes donde degustar algunos de los productos más típicos de la región.
Nosotros aprovechamos para comprar unos cuantos quesos y vinos para llevar a la familia y amigos.
⏰ Abre de martes a jueves de 6 a 14 h; sábados y domingos de 5,30 a 14,30 h.

14. La Bastide
Si ya habéis terminado de recorrer los principales atractivos turísticos que ver en Burdeos, podéis cruzar al otro lado del río Garona para dar un paseo por el barrio de La Bastide. Antiguamente fue una zona industrial y portuaria, pero en las últimas décadas ha experimentado una profunda transformación hasta convertirse en uno de los barrios más modernos y agradables de la ciudad.
El barrio es ideal para pasear junto al río, recorrer sus amplias zonas verdes o simplemente disfrutar del ambiente más tranquilo de la ciudad. También alberga espacios culturales, jardines y modernos edificios que contrastan con la arquitectura clásica del centro histórico.
Desde aquí también se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas del casco histórico de Burdeos. Si vais a pasar una noche en la ciudad, os recomendamos acercaros al paseo junto al Garona al atardecer para contemplar el skyline de la ciudad desde la otra orilla.
Nos sorprendió muchísimo el contraste con el centro histórico.
15. La Cité du Vin
Para terminar esta lista de lugares que visitar en Burdeos os proponemos acercaros hasta la ciudad del vino, a unos 30 minutos a pie del centro histórico. Si os interesa la enología o queréis conocer por qué Burdeos es una de las capitales mundiales del vino, esta es una de las visitas más recomendables de la ciudad.
Este espectacular edificio se ha convertido en uno de los grandes iconos de la ciudad gracias a su llamativa arquitectura, inspirada en el movimiento del vino dentro de una copa, el remolino del río Garona y las formas de los sarmientos de la vid.
En su interior alberga una exposición permanente con una veintena de espacios interactivos donde descubrir la historia del vino, su influencia en diferentes culturas, las principales regiones vinícolas del mundo y el proceso de elaboración de esta bebida. La visita combina proyecciones, experiencias audiovisuales, aromas y actividades interactivas.
Además de la exposición, La Cité du Vin cuenta con salas para exposiciones temporales, talleres de cata, restaurantes, una tienda especializada y una amplia programación de actividades relacionadas con la cultura del vino durante todo el año.
La entrada suele incluir una copa de vino. Podéis comprarlas aquí.
💰 El precio de la entrada es de 23 €.
Mapa de los lugares que ver en Burdeos
Aquí os dejamos un mapa con los principales lugares que ver en Burdeos para que podáis organizar bien vuestra visita por la ciudad.
Las mejores cosas que ver y hacer en Burdeos son:
- Puente de Piedra
- Puerta de Cailhau
- Espejo de agua
- Plaza de la Bolsa
- Plaza des Quinconces
- Gran Teatro de Burdeos
- Plaza del Parlamento
- Rue Sainte-Catherine
- Tour Pey-Berland
- Catedral de San Andrés de Burdeos
- Gran Campana de Burdeos
- Basílica de San Miguel
- Mercado de los Capuchinos
- La Bastide
- La Cité du Vin
Qué ver cerca de Burdeos
Si vais a pasar más de dos días en la ciudad merece mucho la pena aprovechar para descubrir algunos de los lugares más bonitos que ver cerca de Burdeos. A menos de dos horas en coche encontraréis pueblos medievales, enormes dunas de arena, playas del Atlántico, castillos, viñedos declarados Patrimonio de la Humanidad y algunos de los paisajes más espectaculares de la región de Nueva Aquitania.
Estas son las excursiones más recomendables desde Burdeos:
- Saint-Émilion (45 km – 45 min): uno de los pueblos medievales más bonitos de Francia y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es famoso por sus prestigiosos viñedos, su iglesia monolítica excavada en la roca, la colegiata, el Tour du Roy y sus calles empedradas llenas de encanto. Es, sin duda, la excursión más popular desde Burdeos.
- Duna de Pilat (65 km – 1 h): con más de 100 metros de altura, la Duna de Pilat es la duna de arena más alta de Europa. Desde su cima se disfrutan unas impresionantes vistas del océano Atlántico, el banco de arena de Arguin y los inmensos bosques de Las Landas.
- Arcachon (65 km – 1 h): una elegante ciudad costera situada junto a la bahía de Arcachon. Es conocida por sus playas, su animado paseo marítimo, el Barrio de Invierno con sus villas del siglo XIX y por ser uno de los mejores lugares de Francia para degustar ostras frescas.
- Cap Ferret (80 km – 1 h 30 min): situado frente a Arcachon, este tranquilo cabo combina playas salvajes en el Atlántico con las aguas calmadas de la bahía. Es un lugar perfecto para relajarse, recorrer sus pueblos marineros y subir a su faro.
- Périgueux (135 km – 1 h 40 min): capital del Périgord Blanco, destaca por su magnífica catedral de Saint-Front, su casco histórico medieval, el Museo Vesunna y sus calles repletas de historia.

Ruta por Burdeos en 1 y 2 días
1. Ruta por Burdeos en 1 día
- 09:00 – Comenzad la visita en el Puente de Piedra para disfrutar de las vistas del casco histórico.
- 09:30 – Cruzad hasta la Puerta de Cailhau.
- 10:00 – Visitad el Espejo de Agua y la Plaza de la Bolsa.
- 11:00 – Pasead por la Plaza des Quinconces y acercaos al Gran Teatro.
- 12:00 – Recorred la Plaza del Parlamento y la Rue Sainte-Catherine.
- 13:30 – Parada para comer en el centro histórico.
- 15:30 – Visitad la Tour Pey-Berland y la Catedral de San Andrés.
- 17:00 – Continuad hasta la Gran Campana y la Basílica de San Miguel.
- 18:30 – Terminad el día paseando por el Mercado de los Capuchinos y regresad al Espejo de Agua para contemplarlo al atardecer.
2. Ruta por Burdeos en 2 días
- 📍 Día 1: Comenzad en el Puente de Piedra, cruzad la Puerta de Cailhau y continuad hasta el Espejo de Agua y la Plaza de la Bolsa. Después acercaos a la Plaza des Quinconces, visitad el Gran Teatro, pasead por la Plaza del Parlamento y la Rue Sainte-Catherine, para terminar el día descubriendo la Tour Pey-Berland, la Catedral de San Andrés y la Gran Campana.
- 📍 Día 2: Visitad la Basílica de San Miguel y el Mercado de los Capuchinos. Después cruzad el río para recorrer el barrio de La Bastide, desde donde tendréis unas vistas diferentes del casco histórico, y finalizad la jornada en La Cité du Vin, uno de los museos más interesantes de la ciudad.
- ⭐ Si disponéis de un tercer día, os recomendamos hacer una excursión a Saint-Émilion, uno de los pueblos medievales más bonitos de Francia y una de las mejores visitas que podéis hacer desde Burdeos.
Información adicional para visitar Burdeos
1. Dónde alojarse en Burdeos
Si vais a pasar uno o dos días en Burdeos, lo más recomendable es alojarse en el centro histórico, ya que podréis recorrer a pie la mayoría de los lugares de interés. Si buscáis una zona más tranquila o con precios algo más bajos, también hay buenas opciones en los barrios cercanos como Saint-Michele o La Bastide, perfectamente comunicados en tranvía.
🛌 Nosotros nos alojamos en Victoria Garden Bordeaux Centre, un aparthotel con parking situado a unos 15 minutos a pie del centro de la ciudad. Tiene una relación calidad/precio estupenda y, aunque el barrio es un poco feo, nos pareció muy seguro incluso por la noche.
ℹ️ Aunque encontraréis más información en nuestra guía sobre dónde alojarse en Burdeos, os dejamos algunas recomendaciones.

2. Cómo llegar a Burdeos
Llegar a Burdeos es muy sencillo, ya que la ciudad cuenta con un aeropuerto internacional, una excelente conexión en tren de alta velocidad (TGV) y una buena red de carreteras. Si viajáis desde España, la forma más cómoda suele ser el avión, mientras que si estáis recorriendo Francia, el tren es una magnífica opción gracias a las conexiones directas con ciudades como París o Toulouse.
Una vez en la ciudad, lo mejor es recorrer el centro histórico a pie, ya que la mayoría de los lugares imprescindibles se encuentran muy cerca unos de otros. Desde el aeropuerto podéis llegar cómodamente en tranvía o reservar un traslado privado. Si vais a hacer una ruta por Nueva Aquitania o por el País Vasco francés, alquilar un coche también es una excelente alternativa.

3. Dónde comer en Burdeos
Burdeos es uno de los mejores destinos gastronómicos de Francia. La cocina bordelesa combina la tradición del suroeste francés con una excelente oferta de bistrós, brasseries y restaurantes de autor. Entre sus platos más típicos destacan el entrecôte à la bordelaise, el foie gras, el confit de pato, las ostras de la bahía de Arcachón y, por supuesto, los canelés, el dulce más famoso de la ciudad.
Estos son algunos de los restaurantes recomendados donde comer en Burdeos:
- Le Bouchon Bordelais: uno de los restaurantes más prestigiosos de la ciudad, ideal para probar la cocina tradicional bordelesa elaborada con productos de temporada.
- Ô P’tit Bahut: un pequeño bistró con mucho encanto, conocido por su excelente menú del día y su magnífica relación calidad-precio.
- Au Bistrot: una apuesta segura para degustar especialidades francesas en pleno centro histórico, con un ambiente muy acogedor.
- French House: restaurante moderno con cocina francesa de calidad, perfecto para una comida o cena en pareja.
- La Toque Cuivrée: si queréis probar los auténticos canelés de Burdeos, esta es una de las pastelerías más famosas y recomendadas de la ciudad.

Consejos para visitar Burdeos
- Dedicadle al menos dos días completos para recorrer el centro histórico con calma, visitar sus principales monumentos y disfrutar del ambiente de sus plazas y terrazas.
- Alojaos en el centro histórico si es vuestra primera visita. Podréis recorrer prácticamente todos los lugares de interés andando y ahorraréis mucho tiempo en desplazamientos.
- Visitad el Espejo de Agua al atardecer, cuando las fachadas de la Plaza de la Bolsa se reflejan sobre el agua y se crea una de las imágenes más bonitas de Burdeos.
- Si vais a visitar la Cité du Vin, os recomendamos reservar la entrada con antelación, especialmente durante los fines de semana y en temporada alta.
- Combinad la visita con una excursión a Saint-Émilion. Está a solo 45 minutos de Burdeos y nos pareció una de las excursiones más bonitas de toda la región de Nueva Aquitania.
- Probad la gastronomía local. No os vayáis de Burdeos sin degustar un buen entrecot a la bordelesa, unas ostras de Arcachón y, por supuesto, los famosos canelés.
¿Cuántos días se necesitan para visitar Burdeos?
Para conocer los principales lugares que ver en Burdeos os recomendamos dedicarle al menos dos días completos. Con este tiempo podréis recorrer con calma el centro histórico, visitar sus monumentos más importantes, pasear junto al río Garona y descubrir zonas como La Bastide o la Cité du Vin.
Si solo disponéis de un día, también podéis hacer una visita bastante completa concentrándoos en el centro histórico y siguiendo una ruta que incluya el Puente de Piedra, la Puerta de Cailhau, el Espejo de Agua, la Plaza de la Bolsa, el Gran Teatro, la Catedral de San Andrés y la Gran Campana.
En cambio, si disponéis de tres días, podéis dedicar dos jornadas a Burdeos y reservar el tercero para hacer una excursión a Saint-Émilion, una de las visitas más recomendables desde la ciudad y uno de los pueblos más bonitos de Nueva Aquitania.
Vídeo: qué ver en Burdeos
🎥 Os dejamos este video de nuestra visita a Burdeos.
Esperamos que os haya gustado nuestro artículo sobre los imprescindibles que ver en Burdeos y que aprovechéis al máximo vuestra visita.
Si tenéis alguna duda o sugerencia nos podéis escribir en los comentarios o RRSS.
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