Cada año, surgen cientos de listas con los pueblos más bonitos de España. Lugares de cuento, rincones detenidos en el tiempo y pequeños paraísos que nos invitan a perdernos entre sus calles estrechas empedradas y disfrutar de su tranquilidad. Pero esta no es una lista más. Es una selección personal, que nace del asombro ante la belleza de Valldemosa, del encanto medieval de Sepúlveda, del aire tradicional de La Alberca y de la esencia canaria que envuelve a Teror. Aquí no vas a encontrar solo nombres, sino destinos con alma, pueblos que cuentan historias en cada rincón. ¿Nos acompañas a descubrirlos?
Por supuesto, en esta lista personal se encuentran pueblos que conozco y que no tienen ni que ser los más bonitos en absoluto, ni los más famosos, ni los que más te gusten. Seguramente faltan muchos de los pueblos más bonitos de España por desconocimiento. ¡Pondremos remedio!
La lista no va en orden de preferencia… o sí, lo dejaremos a gusto del lector.
Los pueblos más bonitos de España… en mi opinión
1. La Alberca (Salamanca)
La Alberca es, sin lugar a dudas y aquí no admito debate, uno de los pueblos más bonitos de España. Y no lo digo yo, lo dice el hecho de que fuera el primer pueblo nombrado Conjunto Histórico Artístico en 1940. Este pueblo salmantino destaca por sus tradicionales casas de dos pisos construidas con piedra y entramados de madera agrupadas como un manojo entre estrechas callejuelas de piedra. La plaza de La Alberca con sus bellos soportales, también de piedra, y sus casas decoradas con balcones floridos es el corazón de la vida cotidiana y lugar de encuentro de viajeros y habitantes.
Las calles albercanas están cargadas de tradición y leyendas, historias que se han ido propagando a lo largo de los siglos y que se mantienen vivas como la Moza de Ánimas o el marrano de San Antón. Este aire legendario y tradicional envuelve el pueblo y a aquellos que lo visitan, haciendo de tu paso por La Alberca un momento inolvidable… Sí, lo sé, aquí os hablo desde el corazón, el mismo que recuerda su infancia en este pueblo salmantino.

2. Sepúlveda (Segovia)
Sepúlveda es el lugar perfecto para combinar un fin de semana cultura e histórico con naturaleza. Tienes muchísimos planes y actividades que ver como Plaza Mayor (de España), iglesia de El Salvador, restos de muralla y miradores sobre las Hoces del Duratón. Date un buen paseo por el centro por la mañana y, después, ruta corta hasta la ermita de San Frutos, una un poquito más larga por la Senda de los dos ríos, un tramo del cauce en el que te vas a encontrar ya buitres sobrevolando.
Llévate calzado cómodo porque las Hoces del Río Duratón están muy cerca y es perfecto para hacer actividades al aire libre durante un fin de semana. Reserva para comer cordero asado si vas en fin de semana y madruga en temporada alta. Aparca en las zonas habilitadas a la entrada del pueblo, se puede recorrer perfectamente a pie, porque es un pueblo pequeñito.

3. Valldemossa (Islas Baleares)
Valldemossa ¿puede ser más bonita? Calles empedradas, persianas verdes y la Cartuja como corazón del pueblo. Aunque es pequeñito y se puede ver en una mañana, párate, recórrelo, come allí y disfruta. Lo esencial es su casco antiguo y la cartuja donde vivió el mismísimo Chopin y su mujer, George Sand, su arquitectura tradicional y vistas al valle de Tramuntana.
Si te apetece estirar la visita, añade un sendero corto señalizado por los alrededores o combina con Deià que está ya en la costa. Incluso, te puedes acercar a Soller.

4. Teror (Gran Canaria, Islas Canarias)
Teror no es sólo uno de los pueblos más bonitos de España, también y sin lugar a dudas, es uno de los pueblos que tienes que visitar en Gran Canaria. Su centro histórico es balcones de madera y la Basílica de Nuestra Señora del Pino como corazón del pueblo. No te pierdas el paseo por la Calle Real, harás mil fotografías a sus fachadas coloridas y parara en tiendas de producto local (quesos, dulces, chorizo de Teror).
El domingo hay mercadillo, es muy famoso en la isla y se llena. Si quieres visitarlo tienes que llegar temprano, porque realmente se pone a tope. Teror combina muy bien con una escapada a Arucas o Firgas en el mismo día. A mí, personalmente, me gusta más Arucas y se pueden hacer perfectamente los dos en un día.

5. Trujillo (Cáceres)
¿Cómo es este pueblo? Sin lugar a dudas, uno de los pueblos más bonitos de España que te atrapa por su magnífica Plaza Mayor rodeada de edificios palaciegos del siglo XVI rodeando la estatua ecuestre de Pizarro. Desde allí, puedes ir subiendo sin prisa al castillo, para sumergirte en el Medievo y contemplar las vistas de los alrededores. La zona entre la plaza y el castillo es increíble, es como estar en otro tiempo: iglesias, calles empedradas, residencias blasonadas… Me parece tan bonito.
Trujillo tiene un pasado histórico único, un pasado de navegantes y conquistadores (sí, pedimos perdón si alguien se ofende por lo ocurrido hace 500 años, pero no lo podemos negar). Hay incluso, un museo de los navegantes que salieron de aquí hacia «las Américas».

6. Sigüenza (Guadalajara)
¡Ay Sigüenza! Otro de esos pueblos medievales que tiene de todo para encantar a todo aquel que se acerca. En lo alto, el Parador ocupa la fortaleza medieval y te recuerda que, en esta ciudad, dormir también forma parte del viaje en el tiempo. Alojarse aquí es una delicia.
La Catedral, sobria y poderosa, guarda en su interior algunas joyas como la Sacristía de las Cabezas o al Doncel. Bajar y subir entre la Plaza Mayor y el castillo es un paseo magnífico en el que te encontrarás: iglesias románicas, casas con escudos, patios discretos. Además de ser uno de los pueblos más bonitos de España ¡Qué bien se come en Sigüenza!






