La Capilla Palatina de Palermo: visita, entradas, horarios
Puede que llegues a Palermo para comer –una razón más que válida–, para recorrer sus mercados y seguir comiendo o para pasear por sus calles. Pero hay algo que no puedes dejar de hacer en la capital siciliana: visitar el Palacio de los Normandos y su Capilla Palatina. No es casualidad que ocupe el primer lugar en nuestra lista de sitios que ver en Palermo. Y hay unos cuantos…

El Palacio de los Normandos no es solo uno de los monumentos árabe-normandos parte del Patrimonio UNESCO de Palermo, es el más espectacular de la ciudad. En las paredes de la Cappella Palatina vas a encontrar mosaicos con mayúsculas. Arte creado a partir de la unión de trabajadores y artistas bizantinos, árabes y sicilianos allá por el siglo XII. Solo te vamos a decir esto: es tan imprescindible que lo visitamos dos días seguidos en nuestro viaje por Sicilia. Vale, había un motivo… pero te lo contaremos más adelante.
El oro y el detalle de los mosaicos de la Capilla Palatina del Palacio de los Normandos te van a dejar sin palabras y, si no nos haces caso, lo mismo te dejan también sin tiempo para las demás cosas que tuvieras previstas hacer ese día… Porque, además, tendrás que darte una vuelta por el resto del palacio.
Qué es la Capilla Palatina de Palermo y dónde está
La Capilla Palatina de Palermo es, como su propio nombre indica, la capilla privada de un palacio. ¿Qué palacio? Pues el de los Normandos. Levantado –más bien, ampliado– en el siglo XII sobre un antiguo palacio árabe del siglo XI para convertirlo en sede del poder de la isla y en residencia de los gobernantes de Sicilia. De hecho, es el palacio real más antiguo de Europa.
¿Sabías que…?
El Palacio de los Normandos siguió siendo residencia real después de los propios normandos y sufrió ampliaciones y obras durante los siguientes siglos. La belleza de la Capilla Palatina es tal que ninguno de los reyes de Sicilia se animó a tocarla y, aunque el resto del palacio haya ido transformándose casi por completo, la capilla ha permanecido intacta.
La capilla no tiene acceso desde el exterior del palacio, así que para responder a: ¿cómo llego a la Capilla Palatina? Hay que decir: tienes que entrar en el Palacio de los Normandos por la entrada turística de la Piazza del Parlamento.
Antes de plantarte en la puerta, deberías haber comprado la entrada en las taquillas que hay en la plaza o con antelación online. Por cierto, el Palacio de los Normandos es la sede del Parlamento de Sicilia, así que hay controles de seguridad en la entrada. Lo decimos porque no es posible entrar con, por ejemplo, la navaja suiza que llevábamos en la mochila.
Los mosaicos de la Cappella Palatina
Dedicada a San Pedro Apóstol, la Cappella Palatina mandada construir por Ruggero II fue consagrada el 28 de abril de 1140. Sí, esos mosaicos que brillan con luz dorada llevan ahí casi 900 años. Mosaicos que cubren las paredes, las columnas y la cúpula del techo representando los pasajes más conocidos de la Biblia –desde la creación del mundo hasta la Pasión de Cristo– en cientos de metros cuadrados de pequeñas teselas. La intensa mirada del Cristo Pantocrátor del ábside te atrapará nada más entrar.


El techo de la nave central convierte en única a la Capilla Palatina, porque mosaicos hay en la mayoría de monumentos árabe-normandos Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO de Palermo y alrededores. Es de madera tallada con mocárabes –nichos geométricos, estalactitas y figuras en forma de estrella– y está pintado con figuras de animales, plantas, motivos geométricos y florales.
Te va a costar fijarte, porque está lejos –nosotros los vimos en detalle en la exposición temporal– y el dorado de los mosaicos llama mucho la atención, pero se trata del mayor complejo de pinturas islámicas medievales que se conserva. Se considera una representación del cielo estrellado, del paraíso islámico, de la corte del príncipe, de una cueva –señal del nacimiento y de la resurrección de Jesús–… Y, por si faltaba algo, el suelo de mármol, además de los capiteles de las columnas, también se merece un buen vistazo.


Solo te podemos decir que vas a sufrir un stendhalazo de manual. Nosotros hemos entrado tres veces y, cada vez, nos quedamos con el cuello torcido y la boca abierta. Bueno, tres veces en días distintos, que cada vez que hemos entrado en el Palacio de los Normandos hemos pasado un par de veces por la capilla. Tómate tu tiempo, pero oblígate a salir de allí o te pasarás todo el día mirando los detalles.
El complejo del Palacio de los Normandos más allá de la Capilla Palatina
La Capilla Palatina es la joya de la corona del Palacio de los Normandos, pero un edificio que no ha dejado de ampliarse y reformarse desde hace casi mil años tiene mucho más que enseñar. Guarda un poco de asombro para lo que te espera. Ya te avisamos de que hay más mosaicos…


Aunque lo primero que vas a encontrar es el Cortile Maqueda. Que, ¿quién era el tal Maqueda? Pues Bernardino de Cárdenas y Portugal, virrey de Sicilia y Duque de Maqueda, que mandó construir el patio con tres logias que organiza todas las estancias del Palacio de los Normandos desde 1600. Y sí, también hay mosaicos en la primera logia.
Los apartamentos reales del Palacio de los Normandos
Si Ruggero II mandó construir semejante capilla privada, ¿cómo crees que eran sus apartamentos privados? Pues los apartamentos reales del Palacio de los Normandos son otro desfase de mosaicos y de oro al nivel de la Cappella Palatina. Eso sí, mucho menos religioso. Aquí no hay escenas de la Biblia, sino de caza con aves y ciervos.


Los normandos gobernaron Sicilia, primero como condado y luego como reino, del siglo XII al XIII. Ruggero II fue el primero de los reyes normandos de la isla –solo hubo tres, además de Ruggero II, su hijo Guillermo I y su nieto Guillermo II–. Desde entonces, las dinastías europeas que pasaron por el Palacio de los Normandos, ampliándolo y reformándolo, solo respetaron la Capilla Palatina y los apartamentos reales. Lo dicho, imagina lo impresionantes que eran que nadie osó cambiarlos.


En realidad se conservan más zonas levantadas por los normandos en el palacio: la Torre Pisana –con el tesoro– y la Torre della Gioaria –en su piso superior están los apartamentos de Ruggero II y la sala de los Vientos–.
Otras salas
Además de la Capilla Palatina y de los apartamentos reales, en el Palacio de los Normandos se encuentran:
- la sala de los Vientos, en la Torre della Gioaria, con una rosa de los vientos en su techo de madera del siglo XVIII –la verás de camino a los apartamentos reales–;
- la sala del Virrey, con 21 retratos de virreyes, tenientes y presidentes del Reino Borbón de Sicilia;
- la sala china, muy del gusto de las cortes europeas de los siglos XVIII y XIX;
- la sala pompeyana, con representaciones mitológicas, inspiradas en los descubrimientos arqueológicos de Herculano y Pompeya;
- la sala de Hércules, donde tienen lugar las reuniones de la Asamblea regional siciliana desde 1947.


Los jardines reales
Una de las ampliaciones del palacio, a mediados del siglo XVI, consistió en la construcción de los bastiones de San Pedro para la defensa de la ciudad. Es dentro de ellos donde se encuentran, hoy en día, los jardines reales. Considerando lo caótica que es Palermo, parece mentira que sigas estando en pleno centro cuando paseas junto a sus tres grandes ficus en un ambiente de total tranquilidad.
El área arqueológica de la muralla púnica
En 1984 –antes de ayer como aquél que dice– se descubrieron restos de las antiguas murallas púnicas de Palermo, de alrededor del siglo V a.C., bajo las estancias del Duque de Montalto. Sí, la visita al Palacio de los Normandos también incluye una zona arqueológica con los restos de una de las antiguas puertas de la ciudad, una poterna y varios sillares.
Las exposiciones temporales
Por si fuera poco todo lo que te espera en el Palacio de los Normandos, empezando por la Capilla Palatina, también se organizan exposiciones temporales en sus salas. Nosotros coincidimos con una que trataba sobre el arte de los siglos XII y XIII, la época de la capilla, y mostraba elementos de ese techo único en primer plano.


Otras son de pintura, las ha habido con obras de Monet, Picasso, Botero… o de escultura, con obras de Miguel Ángel, por ejemplo.
Dónde comprar las entradas a la Capilla Palatina de Palermo, precios y horarios
Ya hemos dicho que las taquillas del Palacio de los Normandos no están en el edificio, se encuentran en la plaza frente a él, la Piazza del Parlamento. Para evitarte las colas y asegurarte la entrada, te recomendamos hacerte con ella con antelación online desde la página oficial.


También puedes comprar tus entradas a la Capilla Palatina y el Palacio de los Normandos en castellano con audioguía, aunque son más caras… tú verás si no te apañas con el italiano o el inglés de la página oficial.
Saltaconmiconsejo
El Palacio de los Normandos es la sede del Parlamento de Sicilia y, además de no poder entrar con la navaja suiza, los días que hay sesión no se pueden visitar los apartamentos reales –tampoco te agobies, no hay muchas sesiones–. Por eso fuimos al Palacio de los Normandos dos días seguidos: primero un miércoles, con los apartamentos cerrados, y al día siguiente, un jueves, con ellos abiertos. De todas formas, echa un vistazo a su web para saber qué va a estar abierto y qué no el día que decidas acercarte, puede cambiar por actos oficiales.
El precio de la entrada completa –Cappella Palatina, apartamentos reales, jardínes reales, exposiciones temporales y zona arqueológica–, según la web oficial, es de 14,50 € y se vende jueves, viernes, sábados, domingos, lunes y festivos. El resto de días –martes y miércoles, los días con sesiones, vamos–, se vende sin acceso a los apartamentos reales al precio de 10 €. Bueno, lo del precio es “orientativo” porque en el momento de hacer la compra verás cuánto te van a cobrar… Hay un cargo de un euro por hacer la compra online y los precios no siempre coinciden, lo decimos por experiencia.


El Palacio de los Normandos abre todos los días del año menos el 1 de enero y el 25 de diciembre. El horario es de 8:30 a 16:30 –hora del último ingreso– de lunes a sábado. Los domingos y festivos la última entrada es a las 12:30. Las entradas se pueden comprar hasta 20 minutos antes del último ingreso.
Visitas guiadas y audioguías en español
A la hora de comprar tu entrada, también puedes reservar una audioguía en castellano para saber más de la Capilla Palatina y del Palacio de los Normandos. El precio es siempre el mismo, 5 € independiente de qué estancias estén abiertas. Ojo, que tampoco queda muy claro si los 5 € que cuesta no suben a 6 € por los gastos online. Compruébalo mientras haces la reserva. Si sube, siempre puedes cogerla al entrar, sin reserva. Por cierto, la audioguía está incluida si compras la entrada aquí.
En el caso de que quieras la explicación de una persona, puedes comprar la entrada al Palacio de los Normandos con visita guiada en castellano. Eso sí, el precio es bastante elevado.


La impresionante Capilla Palatina de Palermo con sus mosaicos te espera dentro del no menos increíble Palacio de los Normandos.
¿Quieres viajar a Sicilia? Aquí puedes hacerlo:
- Busca tu vuelo más barato a Sicilia aquí.
- Escoge el hotel que más te guste al mejor precio en Palermo aquí, en Catania aquí o en Messina aquí.
- Alquila el coche en Italia al mejor precio comparando entre varias compañías aquí.
- Hazte con las mejores guías de Sicilia aquí.
- Contrata tu tour guiado en Sicilia aquí.
- Contrata tu seguro de viaje con un 5% de descuento aquí.
- Hazte con la mejor tarjeta de viaje y recibe 10 € de recompensa aquí.



