15 consejos y guía para viajar a Corea del Sur por libre
Annyeonghaseyo! Aprende bien esta palabra, es el “hola” y el “adiós” en coreano. A nosotros nos costó unos días… pero para que tú lo tengas todo más trabajado, hemos preparado nuestra guía para viajar a Corea del Sur. Antes de que digas “si tardásteis días en aprender a decir “hola”, ¿qué podéis ofrecer?”, te diremos que pasamos ocho semanas en el país. Tuvimos tiempo de estar totalmente perdidos, ir aclimatándonos y casi sentirnos locales –vale, nos hemos pasado–. Todo lo que descubrimos y aprendimos está en nuestros consejos para viajar a Corea del Sur por libre, ya verás.

Lo primero que tenemos que hacer es darte la enhorabuena por tu decisión: merece muchísimo la pena viajar a Corea del Sur. Además, siguiendo nuestras recomendaciones, consejos y opiniones vas a disfrutar más aún del país. Porque te hablamos de todo, desde los requisitos de entrada hasta las apps que vas a necesitar en tu móvil, pasando por la comida típica, los precios, el idioma… Nuestra guía para viajar a Corea del Sur es de lo más completa. Es casi una enciclopedia. Guárdate el enlace, cuando quieras viajar te va a solucionar unas cuantas dudas.
Vamos a por ello, nuestra guía Corea del Sur para dummies lo responde todo.
1. Requisitos para viajar a Corea del Sur desde España
Empezamos por lo primero que necesitas saber: los requisitos de entrada a Corea del Sur por turismo desde España. No puede ser más fácil: no hace falta solicitar un visado –para estancias de hasta 90 días–, basta con el pasaporte con, al menos, seis meses de vigencia desde la fecha de entrada al país. Ya ves, viajar a Corea del Sur no es difícil en absoluto y cualquiera puede hacerlo.
¿Has oído hablar del K-ETA y no sabes si lo necesitas para entrar en Corea del Sur? K-ETA son las siglas de Korea Electronic Travel Authorization, una autorización de entrada al país que tiene una validez de dos años. Siendo electrónico, se pide online desde esta web, cuesta 10.000 wones. Desde España no hace falta visado y tampoco tendrás que solicitar la K-ETA –hay una exención anual, renovada hasta el 31 de diciembre de 2026–.
Lo que sí tendrás que hacer, desde 72 horas antes del viaje, es rellenar la e-Arrival Card. ¿Qué es eso? Pues la tarjeta que se rellenaba en el avión o en el mostrador de inmigración al llegar, que, a partir del 1 de enero de 2026, tiene que ser online desde aquí gratuitamente.
De todas formas, confirma que no haya cambios en los requisitos de entrada a Corea del Sur en la web del consulado. Ante cualquier duda, puedes escribir a su correo electrónico. En nuestra experiencia, contestan muy rápido.
Para viajar a Corea del Sur desde otros países, comprueba aquí si necesitas visado antes de solicitar el K-ETA. En principio, los ciudadanos de México, Colombia, Argentina, Perú, Chile… no tienen que pedir visado para viajes de 90 días o menos, pero sí necesitan solicitar el K-ETA.
En resumen, nuestro consejo: antes de viajar a Corea, visita la web del consulado y rellena la e-Arrival Card.
¿Hacen falta vacunas?
No hay ninguna vacuna obligatoria para viajar a Corea del Sur. Ya hemos dicho que solo hacía falta el pasaporte y no te engañábamos. Sí que es cierto que hay zonas y épocas del año en que hay riesgo de malaria, pero muy bajo –de vuelta en España, descubrimos que no es posible donar sangre hasta cuatro meses después de salir de Corea del Sur por ese pequeño riesgo–. Lo mismo pasa con otras enfermedades para las que existe vacuna: riesgo muy bajo.
En cualquier caso, visita un Centro de vacunación internacional para tener toda la información de manos de personal cualificado y actualizado. Nosotros lo hicimos y tuvimos que recibir alguna dosis de refuerzo de vacunas que hacía mucho que no nos poníamos.
2. Seguridad: ¿es seguro viajar a “Corea la buena”? ¿hay que contratar seguro de viaje?
Por si tienes dudas, vamos a dejarlo claro: Corea del Sur es “Corea la buena”, mientras que Corea del Norte es… bueno, una dictadura prácticamente aislada.
“Corea la buena” es uno de los países más seguros del mundo. Si alguna vez has visitado la web del Ministerio de Asuntos Exteriores antes de un viaje, habrás visto que siempre hay alguna zona de riesgo o algún comentario… Pues Corea del Sur es de los pocos en los que no hay nada.
¿Nada? Bueno, está la DMZ, la zona desmilitarizada entre Corea del Norte y Corea del Sur, a la que no se puede acceder –antes de que te agobies, sí que te puedes acercar con visitas guiadas, que no cunda el pánico–. De todas formas, no dejes de rellenar tus datos y las fechas del viaje en el Registro de viajeros del MAEC.


Respecto a los amigos de lo ajeno, es muy habitual que los coreanos dejen la cartera, la mochila, el móvil o lo que sea encima de la mesa mientras van al baño… De ese nivel de seguridad hablamos.
¿Sabías que…?
Nadie roba nada… excepto paraguas. Aunque tampoco es un robo como tal. Lo contamos en nuestras curiosidades de Corea del Sur: los paraguas se dejan en las entradas de los edificios y es normal que, a la salida, se coja uno cualquiera. Una especie de “economía circular de paraguas”.
Sin poder hablar en primera persona, nosotros viajamos en pareja, nos parece que Corea del Sur es un país perfecto para viajar sola. De los más seguros a los que hemos viajado.
El seguro de viaje
Lo primero que hay que dejar claro es que no es necesario contratar un seguro de viaje para entrar en Corea del Sur. Solo hace falta el pasaporte, ¿recuerdas? Con todo y con eso, siempre recomendamos contratarlo para cualquier viaje, sea cual sea el destino.
La sanidad en Corea del Sur, el motivo principal –dado que los robos son casi inexistentes– para contratar un seguro de viaje, es muy buena. O eso hemos leído, porque tuvimos la suerte de no necesitarla en los dos meses que estuvimos allí. Eso sí, no es barata. Así que, aunque no es obligatorio un seguro de viaje para entrar al país, es muy recomendable contratarlo.
Nosotros siempre viajamos con IATI seguros –sí que lo hemos utilizado en otros destinos y siempre nos ha ido muy bien–. Para Corea del Sur te recomendamos contratar un IATI Estrella con una cobertura de gastos médicos ¡ilimitada! Así como suena: sin límite de gasto. Además, si lo contratas desde aquí, tienes un 5% de descuento en tu seguro para Corea del Sur.
En resumen, nuestro consejo: consulta la web del MAEC, registra tu viaje y contrata un seguro de viaje
3. Viajar a Corea del Sur desde Madrid y Barcelona: vuelos directos
A pesar de los alrededor de 10.000 km de distancia, hay vuelos directos a Seúl desde Madrid y Barcelona, con una duración de entre 12 y 14 horas –los vuelos hacia el oeste, en este caso de vuelta, siempre tardan más–.
Desde Madrid opera la compañía de bandera coreana, Korean Air. Desde Barcelona hay dos opciones, Asiana Airlines –del grupo de Korean Air– y la bajo coste T’way Air. Los precios, en cualquier caso, suelen superar los mil euros con holgura, más en temporada alta. No hay competencia, dos de las compañías son del mismo grupo, y los precios no son precisamente económicos.
Nosotros volamos hasta Seúl desde Madrid haciendo escala en Beijing con Air China por la mitad de precio…
En resumen, nuestro consejo: si quieres ahorrar en el vuelo, busca vuelos con escalas.
4. Entenderse en Corea del Sur: el coreano y el inglés
Nos encontramos con uno de los puntos que más complican el viaje a Corea del Sur: el idioma coreano. Las indicaciones en las carreteras y los nombres de calles y paradas de metro suelen están también en alfabeto latino. Pero en muchos sitios, está todo en coreano –por ejemplo, en los restaurantes pequeños–. Por otra parte, el inglés no está muy extendido en Corea del Sur –del castellano ni hablamos–, así que vas a necesitar un traductor en el móvil, sí o sí.


Nos habían hablado del traductor local Papago y lo probamos frente a Google Translate/Lens. No sabemos si en inglés funcionará mejor, pero las traducciones al castellano de Papago eran totalmente absurdas, eso sí, muy poéticas. Vamos, si te quieres echar unas risas, instálalo, pero fíate de Google.
Los caracteres del alfabeto hangul, en el que se escribe el coreano, se organizan en bloques formando sílabas y, aunque se pueden escribir también de arriba a abajo, lo más normal es encontrarlos de izquierda a derecha. Con una tabla de equivalencia de hangul a letra latina, no es muy complicado leer fonéticamente los nombres de ciudades y pueblos en las estaciones de autobús, por ejemplo.
¿Sabías que…?
Las consonantes del alfabeto hangul son la representación gráfica de los órganos de la fonación empleados al emitir el sonido, lo que lo convierte en uno de los más sencillos del mundo… al menos para ellos. El hangul forma parte del Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO desde 1977.
Para ayudarte también con el idioma, tienes el chat de la oficina de turismo de Corea del Sur que puedes usar en inglés. Ellos, además de darte la información de que disponen, también se encargan de hacer llamadas a oficinas locales, museos y otras atracciones.
En resumen, nuestro consejo: vas a necesitar la app de Google Translate/Lens como el respirar, y no estaría de más hacerte con una tabla de correspondencia fonética hangul-alfabeto latino.
5. Conexión a Internet, una de las más rápidas del mundo
Dado que vas a usar el traductor casi constantemente, además de las apps de movilidad, ya te decimos que también vas a necesitar una conexión a Internet continua en tu móvil. Continua y sin límite, que habrá mucho tráfico de datos.
Hemos escrito un artículo sobre la conexión a Internet en Corea del Sur, las distintas opciones: operadores locales, eSIMs, redes wifi gratuitas… A pesar de que estas últimas están por todas partes –metro, autobuses, hoteles, restaurantes, museos… y hasta en muchas calles–, te recomendamos hacerte con una eSIM con datos ilimitados para tener la seguridad de que no te vas a quedar sin conexión en el peor momento. Nosotros usamos una eSIM con datos ilimitados de Holafly y funcionó muy bien –tienes un 5% de descuento en tu compra–.


Con una eSIM no tendrás un número de teléfono local, pero es poco probable que lo necesites en un viaje corto –nosotros solo llamamos una vez en dos meses, también teníamos una tarjeta local en el móvil que no acepta eSIMs–. En Corea del Sur, Whatsapp no está muy extendido, lo usan quienes tienen trato con turistas extranjeros. El rey es KakaoTalk, con el que podrás comunicarte prácticamente con todos los negocios, hoteles, restaurantes, etc.
¿Sabías que…?
Vete familiarizando con la familia Kakao. Además del servicio de mensajería, KakaoTalk, hay una aplicación de mapas, KakaoMaps, una de pagos, KakaoPay, una de taxis, Kakao T…
En resumen, nuestro consejo: no te quedes sin conexión nunca, compra una eSIM de Holafly con nuestro descuento.
6. ¿Es caro o es barato viajar a Corea del Sur?
Tenemos una muy buena noticia: viajar a Corea del Sur es muy barato. Confesamos que estábamos asustados cuando, unos días antes de salir de viaje para pasar dos meses en el país, oímos en un podcast que los precios eran parecidos a los de España y que el presupuesto medio por persona y día era de unos 100 euros. Se nos venía encima un viaje de más de 12.000 €…
Nada más lejos de la realidad. Es cierto que los primeros gastos, el hotel de Seúl y el autobús desde el aeropuerto de Incheon al centro, iban por ese camino de precios europeos. Después, todo cambió.
Unos ejemplos de precios en Corea del Sur.
- Es fácil encontrar habitaciones dobles en hoteles buenos fuera de Seúl por unos 30 €, al menos en temporada baja, y sin reservar con antelación. Nosotros reservábamos cada día la noche, de esa antelación hablamos. Ten en cuenta que los precios pueden llegar a doblarse los viernes, sábados y vísperas de festivos en cualquier época del año.
- Puedes comer muy bien por unos 8-12 € en restaurantes. Incluso hay restaurantes recomendados por la Guía Michelin en los que comer por 10.000 wones –menos de 6 €–.
- Más allá de los restaurantes, puedes comer en los mercados y comprar en las tiendas de conveniencia. Para que te hagas una idea, un ramyeon –el ramen instantáneo coreano–, cuesta menos de 1 € y es normal que haya ofertas de dos por uno.
- Los billetes de metro y autobús urbano pueden tener un precio parecido a España. El importe depende de la distancia recorrida y, en ciudades como Seúl, es habitual llegar a los 2.000-2.500 wones en algunos trayectos –alrededor de 1,50 €–.
- En el caso de los transportes de larga distancia, los precios vuelven a ser más baratos que en España, aunque depende mucho del trayecto y del tipo: tren normal, tren de alta velocidad, autobús, autobús de lujo…
- Las entradas a los museos y palacios son muy baratas. Los de Seúl cuestan 3.000 wones, menos de 2 €. Eso sí, en la isla de Jeju vas a tener que pagar unas cuantas, incluso para ver cascadas, y sube un poco el presupuesto.
Con todo y con eso, sabiendo que en los viajes de larga duración también se gasta menos porque no hay prisa, te podemos decir que calcules un presupuesto de unos 35-45 € por persona y día. Si no te quieres pillar los dedos, prepara 50 € al día y date algún capricho de vez en cuando.
Espera, todavía nos queda una cosa más que decir respecto a los precios en Corea del Sur. Si has oído que viajar a Jeju –la isla más turística del país– es muy caro y que hay que reservar con mucho tiempo… tampoco te asustes tanto. Nosotros viajamos en temporada baja, pero encontramos un vuelo desde Daegu por menos de 40 € por persona ida y vuelta con menos de dos semanas de antelación. Y la semana en un hotel nuevo casi en primera línea de playa salió por unos 20 € la noche en habitación doble, con una semana de antelación. Imaginamos que en verano la cosa cambia mucho y que hay que reservar con antelación.
En resumen, nuestro consejo: cuenta con unos 35-50 € por persona y día y reserva con antelación solo si viajas en temporada alta.
7. Pagar en wones, la moneda coreana: ¿cómo ahorrar comisiones?
Familiarízate con el won, KRW, la moneda de Corea del Sur. El cambio de euro a won fluctúa bastante, aunque los últimos años siempre a favor del euro. Estos días ronda los 1.715 wones por euro –en noviembre del año pasado, estaba en unos 1.680–.
¿Cómo se paga en Corea del Sur? Principalmente con tarjeta. Ojo, lleva una tarjeta física, no hay muchos comercios/restaurantes/hoteles con tecnología contactless para poder pagar con Google Pay o Apple Pay desde el móvil. Como es poco probable que tengas tus ahorros en wones, para evitar las comisiones de cambio, te recomendamos hacerte con una de las mejores tarjetas para viajar. Nosotros usamos Revolut durante todo el viaje y, si la contratas desde aquí, la tendrás con 10 € de bienvenida después del primer uso.
Entonces, ¿no hace falta efectivo? Sí que hace falta. Hemos dicho “principalmente con tarjeta”, pero no todo. Para usar el transporte público urbano, metro y autobús, tendrás que hacerte con una tarjeta T-Money –te explicamos más en la sección de moverse por Corea del Sur– que solo se puede cargar con efectivo, al menos por ahora. Lo mismo en algunos puestos de comida callejera, aunque muchos tienen TPV para pagar con tarjeta. No llegamos a intentar abrir una cuenta en KakaoPay, una especie de Bizum muy usado en los puestos callejeros, así que no sabemos si es posible hacerlo con tarjetas extranjeras. También hay otras apps, como NAVER Pay y Toss, pero tampoco las probamos.
Dado que no vas a necesitar mucho efectivo en tu viaje, no te recomendamos sacar dinero de los cajeros –que también cobran un fijo por usarlos–. Las oficinas de cambio de moneda en Seúl tienen unos cambios lo bastante buenos como para que sea mejor cambiar euros antes que pagar el fijo del cajero y usar el cambio oficial. Nosotros fuimos aquí, mucho mejor que hacerlo en el aeropuerto –puedes pagar el autobús del aeropuerto al centro con tarjeta–.
En resumen, nuestro consejo: la mayoría de gastos los puedes pagar con tarjeta, hazte con una Revolut física, con 10 € de bienvenida si lo haces desde nuestros enlaces, para evitar las comisiones y cambia en Seúl euros para conseguir algo de efectivo.
8. Hoteles y más tipos de alojamientos en Corea del Sur
Ya hemos dicho que los hoteles son bastante económicos en Corea del Sur, más allá de Seúl, pero tenemos que comentar que la variedad de alojamientos es enorme en el país.


Empezamos por los hoteles que además de todas las estrellas, también tienen un par de versiones más: los moteles, con grandes aparcamientos, y los love hotels y love motels. Aunque viajes sin coche, es posible alojarse en un motel, que, por otra parte, suelen estar en los centros de las ciudades, cerca de las estaciones de tren y autobús. De igual manera, puedes pasar la noche tranquilamente en un love hotel o en un love motel. No creas que es un lugar sórdido y lleno de ruidos…
¿Sabías que…?
En muchos hoteles y moteles de Corea de Sur –love y no love– es posible alojarse por horas a media tarde. Tenlo en cuenta a la hora de reservar porque, si es el caso, es posible que no puedas entrar a la habitación hasta las 17 h o incluso hasta las 19 h.
Los hoteles y moteles suelen tener grandes pantallas de televisión, wifi privada –cada habitación tiene su router– y, en muchos casos, cuenta de Netflix y hasta ordenadores de sobremesa y silla de gamer.
Otros lugares donde dormir en Corea del Sur son los hanok o casas tradicionales coreanas. Muchos se han convertido en hoteles, algunos de lujo, pero también hay otros mucho más sobrios. Lo habitual es dormir sobre un futón en el suelo en los más espartanos, los de lujo también tienen camas occidentales.
¿Cómo encontrar lugar para dormir? En Corea del Sur, Booking.com no es el rey de la selva. Fuera de las grandes ciudades, la mayoría de alojamientos están disponibles en Agoda.com. Tenlo en cuenta a la hora de buscar porque, si solo miras en Booking, te parecerá que hay muy pocas opciones en las ciudades pequeñas… y, generalmente, muy caras. De todas formas, no descartes Booking, puedes encontrar ofertas muy buenas –la de Jeju la encontramos allí–.
Dormir en un templo budista
Después de dormir en un templo en Japón y en un monasterio en Bulgaria, no íbamos a dejar pasar la oportunidad de probar el temple stay en Corea del Sur. De hecho, es algo tan habitual entre los turistas que hay una página dedicada a las reservas en todos los templos budistas del país que ofrecen esta opción.
Hay paquetes de un día, de fin de semana y de varios días. Todos incluyen, además del alojamiento –hombres y mujeres separados–, las comidas, siempre vegetarianas o veganas, y algunas prácticas como rezos, exhibiciones o incluso entrenamientos. ¿Entrenamientos? Sí, nosotros dormimos en el templo de Golgulsa, “sede” principal del Sunmudo, un arte marcial budista. Seguro que has oído hablar de los monjes Shaolin, pues parecido. El caso es que, en el paquete de un día estaban incluidos un par de entrenamientos de Sunmudo. Muy divertido, pero las agujetas que nos acompañaron la semana siguiente… un poco menos.
¿Los precios? Muy baratos. La noche con pensión completa nos salió por 30.000 KRW por cabeza –menos de 18 €– y los precios son los mismos los fines de semana, a diferencia de los hoteles.
9. La comida típica coreana: ¿es tan picante como dicen?
No te vamos a engañar: la primera semana, o incluso dos semanas, que pasamos en Corea del Sur la comida no era de las cosas que más disfrutábamos. Nos costó aclimatarnos: hay muchísimas opciones de restaurantes y no sabíamos cuál elegir; las cartas son confusas, incluso con Google Translate, y no siempre los precios están claros; los platos de acompañamiento o entrante que sirven al principio no son todos “comestibles” para occidentales, o al menos para nosotros.
Con el tiempo, entendimos la forma de pedir y las condiciones, en muchos sitios había que pedir tres raciones como mínimo aunque solo fuéramos dos. Más aún, buscamos los platos típicos de cada ciudad por la que pasábamos y los restaurantes recomendados de esos platos –la Guía Michelin, aunque solo está en Seúl y Busán, nunca falla, no te fíes de apps como NAVER o KakaoMaps que casi no tienen valoraciones–. Y la cosa mejoró muchísimo. Nos enamoramos de la cocina típica coreana.
¿Es picante? No todos los platos, pero, en general, sí y mucho. Pide siempre not spicy, diríamos que incluso si te gusta el picante. En algunos restaurantes tienen niveles de picante, normalmente tres. La intermedia es para amantes del picante occidentales, mientras que la más suave –no suele haber sin picante en esos casos– es bastante llevadera.
Los restaurantes coreanos
Nada más entrar en un restaurante, antes incluso de la carta –aunque lo normal es que esté en la pared y no haya versión en papel–, te llevarán a la mesa un montón de pequeños platos con entrantes y acompañamientos gratuitos: banchan. Si estás mirando sin saber si te vas a quedar, párales antes de que los empiecen a colocar… no conciben que, una vez sentado, no pidas y comas. Si decides quedarte, tampoco hace falta que comas todos esos platitos… verás que ni los propios coreanos los acaban. Eligen los que les gustan y los demás los dejan en un lateral de la mesa. Por cierto, de los que te gusten puedes repetir, pidiéndolos o cogiéndolos en una especie de buffet libre que hay en muchos locales.


El agua es gratis y también la colocan nada más sentarte –suele haber fuentes para llenar los vasos o jarras–. De hecho, si quieres beber otra cosa tendrás que pedirlo, al preguntarte lo que vas a comer no preguntan también por la bebida.
Los cubiertos son palillos. Después de dos meses seguimos siendo unos inútiles comiendo con palillos, pero no hemos muerto de hambre… todo se puede. Lo normal es que no te los lleven, porque estarán ya cuando te sientes. ¿Dónde? En un cajón que suele estar en el lateral de la mesa, junto con las servilletas y las cucharas –es imposible comer el caldo del ramyeon con palillos–.
En muchos restaurantes verás colas de gente esperando. Aunque sean largas, no te agobies, los coreanos comen muy rápido y las mesas se liberan en pocos minutos. De todas formas, en los más populares, es normal encontrar una tablet en la puerta para apuntarte a la lista de espera con tu correo electrónico o número de teléfono coreano. La que más usamos fue catchtable, verás la cantidad de gente que tienes delante en tiempo real en la web, no pierdes tiempo y sigues haciendo turismo hasta que te toque.
Platos típicos coreanos
Un clásico de la cocina coreana es la barbacoa. La parte original de la barbacoa coreana es que te la preparas tú mismo en la mesa –en algunos restaurantes te la preparan, pero siempre en tu mesa–. En el centro de la mesa hay un hueco que se rellena con brasas o un fuego alimentado por gas sobre el que se coloca la parrilla. Justo encima hay un tubo extractor para que el humo no convierta el local en un Londres neblinoso. Las opciones de carne suelen ser tres: cerdo, ternera y pollo. Ojo, que la carne muchas veces está marinada o preparada y también puede ser picante… pide not spicy.


Otro de los platos típicos coreanos más conocido fuera de sus fronteras es el bibimbap. Literalmente significa “arroz mezclado” y no puede ser más descriptivo. Un cuenco con arroz, verduras y carne que se mezclan antes de comer. La versión tradicional es picante, el que avisa no es traidor.
El famoso kimchi es, en realidad, un acompañante y siempre aparecerá en la mesa sea cual sea el tipo de restaurante en el que estés. En general es picante, pero es que tampoco está bueno, al menos para nuestro gusto. Los vegetales fermentados no son santo de nuestra devoción.
Platos que no son picantes:
- el gimbap, un rollo de arroz con tortilla, jamón, verduras, etc. dentro envuelto en una alga, prensado y cortado en pequeñas rodajas;
- los mandus, para simplificar, te diremos que es la versión coreana de los dumplings chinos, rellenos de verduras o de carne;
- el pajeon, un pancake de huevo y harina al que se añaden desde pescado y marisco hasta verduras;
- el bulgogi, carne de ternera –también hay versiones de cerdo y pollo– en tiras marinada en salsa de soja que se prepara a la barbacoa.
10. Tus amigas las tiendas de conveniencia
Ya hemos mencionado las tiendas de conveniencia, pero serán tan importantes en tu viaje por Corea del Sur que se merecen su propia sección.
Empezamos por decirte que hay miles, pero miles, y en todas partes –hasta dentro de los aeropuertos–. Es habitual ver un par de ellas desde la puerta de cada una, a ese nivel de “densidad” llegan. Hay tres marcas principales: GS25, CU –que leen como el inglés see you– y 7Eleven. Encontrarás tiendas de las tres en distintos tamaños, desde minitiendas a lo que en España casi podríamos considerar un supermercado pequeño. La mayoría abren las 24 h o hasta muy tarde.
¿Recuerdas las tarjetas T-Money para moverte en las ciudades? ¿Esas que solo se pueden cargar con dinero en efectivo? Pues puedes cargarlas en las tiendas de conveniencia. De hecho, más allá de Seúl y Busán, donde las puedes cargar en las máquinas del metro, será el único sitio en que puedas hacerlo. Además de cargarlas, también las puedes usar para pagar tus compras, a tenerlo en cuenta el último día si te queda dinero en la tarjeta antes de salir del país.
Pero el principal motivo para entrar es comprar comida: desde batidos de chocolate o café hasta ramyeon instantáneo, pasando por galletas, chocolates, frutos secos… Sí, todas esas cosas que irás comiendo mientras haces turismo. Los precios no son muy económicos, si encuentras un supermercado verás que son más baratos, pero es que te tienes que fijar en las ofertas. ¿Qué ofertas? Las 1+1 –que sería un 2 por 1 en España– y las 2+1 –un 3 por 2–. Ahí sí que puedes ahorrar, más que en los supermercados incluso. Ya hemos dicho que te puedes hacer con dos ramyeon instantáneos por 1.500 wones, menos de 1 €. Todas las tiendas de conveniencia tienen una zona con mesas y sillas, palillos y agua caliente para los ramyeon, donde sentarte a comer.
Si quieres probar un ramyeon instantáneo en una tienda de conveniencia y no te gusta el picante, busca los de Sari Gomtang, con caldo de ternera. Nosotros probamos los de la marca Nongshim, Nongshim Sari Gomtang Myun, alguna vez.
11. Moverse en transporte público por Corea del Sur
Nosotros pasamos dos meses viajando por Corea del Sur en transporte público. Bueno, durante la semana que estuvimos en la isla de Jeju alquilamos un coche, pero eso te lo contamos más adelante.
Lo primero que necesitas para moverte por Corea del Sur –andando, en transporte público o en coche– es instalarte las aplicaciones de movilidad/mapas locales. Google Maps funciona en el país, podrás buscar lugares y hasta te dirá qué autobús llega, pero no tendrás indicaciones para llegar andando ni para ir en coche. ¿Qué apps necesitas? Hay dos opciones: KakaoMaps –ya hemos dicho que hay Kakao… todo– y NAVER.
Las dos funcionan de forma muy parecida a Google Maps, pero no en todo. Por ejemplo, cuando buscas cómo llegar a un sitio desde donde estás, las dos apps usan tu ubicación y no la cambian en todo el tiempo. Es decir, si, a mitad de camino, quieres saber cuánto te queda, tendrás que preguntar de nuevo para que actualice tu ubicación, no basta con refrescar, porque seguirá usando la ubicación que tenías al principio.
En ciudad: la magia de la T-Money
Ya hemos adelantado que, para usar el transporte urbano en Corea del Sur, vas a necesitar una tarjeta T-Money… y ahora llega el momento de explicarte más de ella.
La T-Money es una tarjeta monedero contactless. Puedes comprarla en las tiendas de conveniencia y las hay con muchos diseños… Nuestro consejo es hacerte con la más barata –3.000 KRW–, a no ser que las quieras coleccionar como recuerdo de tu viaje. La recarga, como ya hemos dicho, tiene que ser con efectivo en las máquinas del metro de Seúl y Busán y en cualquier tienda de conveniencia del país. Se usa acercándola a los lectores de autobuses y pasos de las estaciones de metro. Si la usas en un autobús y vas a montar en otro, no olvides pasarla también al salir para conseguir un descuento en el siguiente billete –incluso que salga gratis–. Hay planes para que se puedan usar las tarjetas de crédito/débito directamente en el transporte público en lugar que la T-Money, pero, de momento, la necesitarás.


Las apps NAVER y KakaoMaps te dirán cómo llegar en transporte público a donde quieras, y también el precio del billete o de los billetes si hace falta más de uno. Las dos tienen los horarios de los autobuses y metros y, cuando asumen que han pasado –aunque no lo hayan hecho–, dejan de mostrarte las opciones. Dicho así parece una buena idea, pero no te creas porque si hay muchas opciones en una parada y refrescas, ya no tendrás los que puede que no hayan llegado todavía o el que tienes delante. Lo mismo pasa si, una vez en el autobús, refrescas la información y ya no puedes ver el recorrido ni las paradas del autobús en el que vas. Hasta que te acostumbras, puede ser un broma de mal gusto encontrarte en mitad de la nada en un autobús que no sabes dónde va…
Dos cosas más a tener en cuenta de los metros específicamente:
- no se sube ni se baja por las escaleras mecánicas, está terminantemente prohibido y hay anuncios en las pantallas del metro recordándolo;
- en los vagones hay asientos para mayores y para embarazadas de distinto color en los que no sienta nadie por muy vacíos que estén.
Una más, las líneas de metro de Seúl tienen servicios express que no hacen parada en todas las estaciones. NAVER y KakaoMaps lo saben, si te dicen que esperes al siguiente tren, aunque tengas uno delante, hazles caso. Nosotros nos crecimos un día y tardamos una hora más en llegar por todas las vueltas que tuvimos que dar.
Los taxis, otra opción a la hora de viajar dentro de las ciudades, pueden pagarse a veces con la T-Money… bueno, el único que cogimos nosotros lo pagamos con la tarjeta normal. Puedes pararlos levantando la mano al verlos pasar, pero también a través de apps como KakaoT, así, además, te quitas el problema del idioma a la hora de darles la dirección del destino. En Corea del Sur también está UBER, a la que estamos mucho más acostumbrados en occidente.
Entre ciudades: autobuses y trenes
Hay dos formas de moverse entre ciudades en Corea del Sur: autobuses y trenes. No creas que los autobuses serán más baratos que los trenes… La mayoría de autobuses interurbanos de Corea del Sur son “de lujo” –dos asientos muy grandes y con mucho espacio a un lado y uno solo al otro– y, en muchas ocasiones, son más caros que los trenes. En el caso de los trenes, los hay de tres tipos: alta velocidad –KTX y SRT–, velocidad media e interurbanos –ITX– y trenes regionales y económicos como el Mugunghwa-ho y el Nuriro.
Los trenes en Corea de Sur
Entre las grandes ciudades coreanas hay servicio de tren de alta velocidad, el trayecto entre Seúl y Busán se hace en unas dos horas y media por unos 60.000 wones, alrededor de 35 €. Entre ciudades más pequeñas, hay trenes interurbanos y regionales, aunque con poca frecuencia.


Para saber si se puede llegar en tren, puedes usar la web de Korail, la empresa de trenes del país. Sabrás si puedes viajar en tren y también verás los horarios y los precios, además de poder comprarlos. Es muy recomendable comprar en la web porque los trenes se llenan con facilidad –incluso en temporada baja– y esperar a llegar a la estación puede significar quedarse sin sitio. En las estaciones hay máquinas muy fáciles de usar, puedes seleccionar el idioma inglés.
Con KakaoMaps y NAVER también podrás saber si un trayecto se puede hacer en tren. En cada búsqueda tendrás autobús, tren y todos. En el caso de los trenes, también indica el precio del billete, pero no lo puedes comprar.
¿Has oído hablar del KoRail Pass –parecido al Japan Rail Pass– y no sabes si te interesa? Pues ya te decimos que, en general, no te interesa. Hay pases para 3 y 5 días consecutivos y para 2 o 4 días dentro de un periodo de 10. Te permiten hacer viajes ilimitados en tren los días que los uses, pero tienes que viajar mucho esos días para que el precio te compense. Por ejemplo, si tienes pensado ir un día a Busán desde Seúl y volver dos días después, te ahorrarías unos 45.000 wones –más de 26 €– comprando los billetes para cada trayecto en lugar que un KoRail Pass para 3 días. Y no vas a gastar 45.000 wones en el metro de Busán o de Seúl en ese tiempo.
Los autobuses interurbanos
Un detalle importante sobre los autobuses interurbanos de Corea del Sur es que hay de dos tipos: Intercity bus y Express bus. Nosotros siempre usamos los Intercity y para saber los horarios y precios usábamos la web de Bustago –aunque tenemos que decir que es de lo menos amigable que existe y las compras las hicimos siempre en las estaciones–.


En algunas ciudades hay estaciones de autobús separadas según el tipo –por ejemplo en Sokcho– y, en las estaciones en las que paran los dos tipos, hay máquinas diferentes para comprar los billetes, amarillas y blancas. En las dos máquinas se puede seleccionar el idioma inglés y son muy fáciles de usar, también se puede pagar con tarjeta.
A la hora de buscar cómo llegar de una ciudad a otra en autobús, las aplicaciones NAVER y KakaoMaps ofrecen la opción city, en autobuses urbanos, e intercity, autobuses de largo recorrido. También te indica el precio del billete. Verás que el city siempre es mucho más barato, pero más largo e incómodo porque tendrás que cambiar varias veces.
En resumen, nuestro consejo: instala las apps KakaoMaps y NAVER para saber cómo llegar a los sitios, hazte con una T-Money para usar el transporte urbano, acuérdate de picar a la salida, y mira los horarios de autobuses interurbanos y trenes en sus webs.
12. Conducir: permisos y normas
¿Y si quiero conducir? Pues también tenemos cosas que contarte. Durante una semana estuvimos conduciendo en la isla de Jeju y tomamos unas cuantas notas mientras lo hacíamos. De entrada que, más allá de Jeju, no merece la pena alquilar un coche para moverse por Corea del Sur: la cantidad de autobuses y trenes te permite viajar casi a cualquier hora y sin perder tiempo y, en las ciudades, es una locura conducir por la barbaridad de coches que hay en las calles.
Ahora bien, si vas a Jeju –o lo tuyo es conducir y punto–, vas a necesitar el carnet de conducir internacional para poder alquilar un coche en Corea del Sur. Bueno, para poder alquilarlo y, después, para poder circular.
Cosas a tener en cuenta:
- en Corea del Sur los semáforos son horizontales en lugar de los verticales de Europa;
- además, los semáforos están colocados al otro lado de los cruces y algunos cruces son lo bastante grandes para que el semáforo esté muy lejos;
- las intersecciones de dos calles son, la mayoría de las veces, “completas”: se puede ir de frente, girar a la derecha y girar a la izquierda desde cualquier lado y hay rayas en el suelo que indican las posibles trayectorias… un caos;
- se puede girar a la derecha en una intersección aunque el semáforo esté rojo mientras no haya peatones;
- los límites de velocidad, al menos en Jeju, son muy bajos: en toda la isla hay una carretera en la que se puede ir a 80 km/h, pero la media de velocidad es de ¡30 km/h!
- hay muchísimos radares y cámaras de control;
- también hay muchos badenes para controlar la velocidad.
Por supuesto, tendrás que instalarte KakaoMaps o NAVER en el móvil para usarlos como GPS. Las dos solo tienen idioma coreano e inglés. Y prepárate para una chapa infernal mientras conduces: avisos de límites de velocidad, de badenes, de curvas peligrosas –que tampoco lo son–, de desvíos a kilómetros de distancia, de cámaras de seguridad… No se callan un segundo.
En resumen, nuestro consejo: conduce solo si vas a Jeju, pide el carnet de conducir internacional, instálate un GPS coreano en el móvil y ármate de paciencia.
13. ¿Cuántos días hacen falta para visitar Corea del Sur? ¿Qué ver en 10-15 días?
Después de haber pasado ocho semanas en Corea del Sur, podemos decirte que hacen falta tantos días como quieras, porque siempre hay más cosas que descubrir, más lugares que visitar y más platos que probar. Pero, como no todo el mundo puede “mudarse” a Corea del Sur sin empleo y sueldo, además de que el permiso para entrar al país por turismo es de 90 días, vamos a ser un poco más restrictivos.
En nuestra opinión, un viaje a Corea del Sur no debería durar menos de 10 días. Eso como mínimo, porque pensamos que 15 días sería una duración razonable. Aunque, ya que has viajado más de 10.000 km, estar tres semanas sería lo más adecuado.
Rutas por Corea del Sur
Si no puedes pasar ni 10 días en Corea del Sur, quédate en Seúl y visita sus alrededores –un día en Suwon es una buena inversión–. Tampoco dejes de visitar la DMZ con una excursión y, si es otoño, puedes hacer otra excursión al parque de Seoraksan y la isla de Nami.
¿Qué ver en 10 días en Corea del Sur? Empezaríamos con tres días en Seúl, con excursión a la DMZ. Seguiríramos con un dia en Suwon y otro en Jeonju y su aldea hanok de casas tradicionales. Dos días en Gyeongju, con sus túmulos, sus coronas de oro, sus templos budistas en los alrededores –como Golgulsa–… Y otros días en Busán con sus playas, islas y paseos. Para volver a Seúl en tren de alta velocidad y regresar a casa.


Con dos semanas en Corea del Sur, añadiríamos un día en Daegu visitando el templo de Haeinsa, entre Jeonju y Gyeongju, y otros cuatro días en la isla de Jeju desde Busán y vuelta a Seúl en avión.
¿Puedes estar tres semanas en Corea del Sur? Después de los tres primeros días en Seúl, nos iríamos un par de días a Sokcho para visitar el parque de Seoraksan. De ahí iríamos un día a Andong antes de llegar a Gyeongju donde estaríamos tres días visitando también los alrededores, incluso puede que una noche en el templo de Golgulsa. Un día en Daegu, con el templo de Haeinsa, y vuelo a Jeju para pasar cuatro días en la isla. Vuelta a Busán, o a Daegu y tren a Busán, para pasar dos días en la ciudad portuaria por excelencia del país. Desde allí, un día en Suncheon y alrededores antes de comenzar a subir hacia la capital. Dos días en Jeonju, uno en Suwon y ya estaríamos otra vez en Seúl.
14. Las mejores fechas para viajar a Corea del Sur
Si tienes la posibilidad de viajar a Corea del Sur en cualquier momento del año, tenemos unas cuantas cosas que comentarte sobre el clima, la cantidad de turistas y las fiestas. Así sabrás cuándo te conviene más buscar los billetes de avión.
El clima coreano
El verano coreano, además de ser la temporada alta, cuando todo está lleno y es más caro, es el momento de más calor en el país. Y, cuando hablamos de calor, hablamos de mucho calor y de mucha humedad, es época de lluvias –julio en particular, pero junio y agosto no se quedan atrás–. Por si fuera poco, también hay mosquitos –nosotros nos encontramos con unos cuantos hasta la primera semana de octubre en Seúl y son de lo más molestos a la hora de dormir–. Y, si recuerdas aquello de la malaria, los mosquitos molestan y también contagian… Vamos, que es el peor momento para viajar a Corea del Sur.
Si solo puedes viajar a Corea del Sur en verano: ropa ligera, gorra, beber mucha agua, protector solar, repelente de mosquitos, paraguas y mucha calma. Además de la visita al Centro de Vacunación Internacional antes de ir.
Ojo, que en invierno las temperaturas caen de una manera loquísima con nevadas que cubren las calles de Seúl con unos cuantos centímetros de altura. Vale, es la temporada baja, así que hay menos turismo y los precios son más bajos… pero tampoco es el momento adecuado. Eso sí, si te gusta la nieve, ¡adelante! Además, los coreanos están preparados para el frío. Para nuestro gusto, casi mejor el invierno que el verano.
La primavera también es buen momento para viajar a Corea del Sur, pero es más inestable. Puede llover y puede hacer mucho calor. Lo bueno es que los días son largos y podrás aprovechar más, pero ya empieza a llenarse de turistas para esas fechas. Un extra, en Corea del Sur también hay floración del cerezo y es en esas fechas. En la página oficial de turismo de Corea tienes una previsión.


Nosotros fuimos en otoño, los meses de octubre y noviembre. Las dos primeras semanas tuvimos un clima lluvioso –donde estábamos y, según la información meteorológica coreana, por todo el país– y bastante cálido –íbamos en manga corta y bermudas y los mosquitos tenían vía libre para picar–. Conforme el otoño se fue asentando, mediados de octubre, bajaron las temperaturas y dejó de llover, con lo que tuvimos cielos azules y un clima perfecto para hacer turismo. Además, el cambio del color de las hojas, el danpung, es otro motivo para viajar a Corea del Sur en otoño. También puedes ver las fechas previstas en la web de visitKorea.
Saltaconmiconsejo
Tanto la floración de los cerezos como el danpung varían cada año en el momento preciso y en la duración. De hecho, pueden ser bastante cortos. No trates de buscarlos/seguirlos por todo el país porque puedes acabar sin ver ninguno por llegar tarde o pronto a todos. Elige un sitio y tómate tu tiempo.
En resumen: la mejor época para viajar a Corea del Sur es el otoño, de mediados de octubre a mediados de noviembre, o primavera –alrededor de abril–, evita el calor, la masificación y la humedad del verano.
Fiestas y festivales
A los coreanos les gustan mucho las fiestas. Durante los dos meses que estuvimos nos encontramos celebraciones y festivales por casi todas partes –aunque es verdad que muchos los fuimos buscando–. Algunas discretas y otras con un despliegue impresionante.
Las dos grandes fiestas de Corea del Sur son el año nuevo lunar y el chuseok. El año nuevo lunar se celebra durante tres días entre finales de enero y mediados de febrero, puesto que depende de la Luna y la fecha no es fija. El chuseok es el día de la cosecha, o “día de acción de gracias coreano”, y se celebra entre mediados de septiembre y mediados de octubre, también depende del calendario lunar. A nivel turístico el único impacto es que los transportes se llenan en todo el país: son celebraciones familiares y todo el mundo viaja hasta sus lugares de origen para encontrarse con la familia. Tenlo en cuenta a la hora de planificar tus desplazamientos.


De todas formas, aunque sean celebraciones familiares, en las grandes ciudades se organizan eventos, mercados, bailes, exhibiciones… Nosotros, que nos encontramos con el chuseok sin haberlo previsto –compramos los billetes pocas semanas antes de viajar–, disfrutamos de muchas de ellas en Seúl. Además, esos días, la entrada a los palacios de Seúl es gratuita.
Más allá de las dos fiestas principales, hay infinidad de festivales por todo el país. En la web de visitKorea puedes ver el calendario, incluso hay calendarios por temporada para no saturar el anual, no decimos más.
A pesar de ser un país con gran población cristiana, no nos pareció que la Navidad se viviese particularmente. Tampoco creemos que merezca mucho la pena organizar el viaje en esas fechas solo por eso.
15. Aplicaciones para viajar a Corea del Sur
Ya las hemos ido mencionando a lo largo de la guía para viajar a Corea del Sur, pero aquí tienes un listado de las apps que deberías instalar en tu móvil antes de salir de viaje:
- Google Translate / Lens, para las traducciones y hablar con la gente;
- Papago, para echarte unas risas con las traducciones poéticas que inventa;
- KakaoMaps y NAVER, movilidad/mapas, tanto para moverse a pie como en transporte público o en coche;
- KakaoTalk, el Whatsapp de Corea del Sur;
- Kakao-T, el UBER de Corea del Sur, aunque también hay UBER;
- Apps para pedir a domicilio si hacer algo típico coreano –puedes pedir desde el hotel–, como Coupang Eats.
En resumen, nuestro consejo: libera espacio en tu móvil para las fotos y para las apps que vas a necesitar y no olvides llevar una batería externa cargada.
Más consejos para viajar a Corea del Sur
No se vayan todavía, aún hay más. Tenemos unas cuantas cosas más que contarte para ayudarte en tu viaje. Son cosas pequeñas, pero que es bueno saber y no podíamos dejarlas fuera de nuestra guía de viaje a Corea del Sur.
- Propinas: no se acostumbra a dejar propinas en los restaurantes, de hecho se sorprenden. Tampoco se suelen dejar en los tours, aunque los estadounidenses se esfuerzan en cambiar esta costumbre en todo el planeta…
- Corriente y enchufes: la corriente y los enchufes son compatibles con los aparatos de España, aunque es posible que algunas cosas funcionen “más lentas”. Fue imposible usar la máquina de cortar el pelo en Corea del Sur porque las cuchillas se movían muy despacio.
- Descalzarse: al entrar en las habitaciones de los hoteles, en los templos, en edificios históricos… incluso en algunos restaurantes, es obligatorio descalzarse. En los hoteles encontrarás siempre zapatillas “de estar en casa” y otras de plástico delante del baño.
- Demostraciones de cariño: los coreanos no son muy dados a las demostraciones de cariño en público. No verás besos apasionados, ni abrazos efusivos por la calle… mejor no los des tu tampoco. Es más, en las series coreanas, K-Drama, tampoco es habitual que los protagonistas se besen, pero ningún beso.
- Agua: además de ser gratis en los restaurantes, hay muchos dispensadores de agua por el país en museos, tiendas, estaciones… En los hoteles en que no hay dispensador, hay suministro inagotable de botellas de plástico, aprovecha para llenar tu bidón en un grifo y reduce tu consumo de plástico.
- Las saunas coreanas, las jjimjilbang: no dejes pasar la ocasión de disfrutar de la experiencia de la sauna coreana. Más allá de la zona de baños, con piscinas de agua caliente y saunas separadas por sexos, está la jjimjilbang propiamente dicha, donde todo el mundo lleva el mismo traje –lo dan en la entrada– y no hay separación de sexos en las saunas, baños de vapor, zonas frías… Incluso hay televisiones, restaurantes, zonas para dormir, karaoke… Vas a alucinar.


- Días de cierre: la mayoría de museos y sitios turísticos de Corea del Sur cierran los lunes o los martes. Comprueba el día del que quieras visitar, pero si no lo quieres hacer en lunes o martes casi seguro que estará abierto.
- Horarios: los coreanos no son muy rígidos con los horarios de las comidas y, dado que pasan muchas horas trabajando, es normal encontrar restaurantes abiertos hasta la medianoche. Ojo, que también los hay que cierran a las 20 h. Lo más “problemático” para los españoles es que a nuestra hora de comer, entre las 13:30 y las 16:00, muchos restaurantes cierran para descansar. Las apps de NAVER y KakaoMaps suelen tener actualizados los horarios con esa información.
- Tabaco: no es nada normal ver a gente fumando por la calle. También hay que decir que está prohibido fumar en interiores y en lugares próximos a las paradas de metro, por ejemplo. Bien por los coreanos.
- Hanbok, el traje típico coreano: lo vas a ver mucho más a menudo de lo que pudieras imaginar, aunque, en muchas ocasiones, lo vestirán turistas occidentales como tú. ¿Por qué? Por hacerse la foto. Hay muchas tiendas de alquiler de hanbok y también puedes reservarlo online. Además, si vas con hanbok, la entrada a los palacios de Seúl es gratuita.
- Museos gratis: el último miércoles de mes es el día de la cultura y las entradas a los palacios y museos públicos son gratuitas. Los museos estatales son gratis siempre.
- Cosmética coreana: no tenemos ni idea del tema, lo dejamos claro desde el principio, pero vimos muchísimas tiendas del sector. Las más grandes y frecuentadas por turistas son las de la cadena Olive Young.
- Tax free: en el aeropuerto hay quioscos en los que solicitar la devolución de los impuestos de las compras que hayas hecho durante el viaje –regalos, recuerdos, tecnología…–. Es muy sencillo, pero la devolución se hace en efectivo en wones o dólares.
Familiarizarse con la cultura coreana con libros, películas y series
Confesamos que no lo hacemos habitualmente, pero Corea del Sur nos parecía tan diferente a España e Italia –y lo es–, que quisimos saber más de ella a través de la cultura. Ya habíamos visto la película Parásitos y la serie El juego del calamar, pero decidimos profundizar más y pedir consejo, que la cultura coreana está de moda.
Libros para entender Corea que hemos leído:
- Pachinko, de Min Jin Lee, cuenta la historia de una familia coreana durante el siglo XX;
- La isla de las mujeres del mar, de Lisa See, también con trasfondo histórico cuenta el siglo XX en la isla de Jeju a través de dos haenyeos –las buceadoras a pulmón de la isla de Jeju– y su familias;
- La asombrosa tienda de la señora Yeom, de Kim Ho-yeon, nos habla del Seúl actual desde una tienda de conveniencia;
- Bienvenidos a la librería Hyunam-Dong, de Hwang Bo-Reum, es otra novela sobre el Seúl actual, en este caso desde una librería;
- Kim Ji-young, nacida en 1982, de Cho Nam-joo, explica las duras condiciones de vida de las mujeres en Corea del Sur, con una protagonista nacida en 1982;
- La vegetariana, de Han Kang –Premio Nobel de literatura de 2024–, es otra forma de acercarse a las mujeres coreanas… aunque un poco extraña.
Series coreanas, K-Dramas, que, más allá del Juego del calamar, solo suelen tener una temporada:
- Itaewon Class, Netflix, luego podrás buscar sus escenarios en Seúl;
- Woo, una abogada extraordinaria, Netflix.
Respecto a las películas, más te vale llegar a Corea con los deberes hechos habiendo visto K-Pop Demon Hunters –Netflix– y siendo capaz de cantar sus canciones. Vas a encontrar a sus protagonistas por todas partes, desde recuerdos a marcas de ramyeon, y sus canciones suenan constantemente. Otro clásico es Tren a Busán… que es una película de zombies, pero de las más conocidas fuera de las fronteras de Corea del Sur.
¿Puedo viajar a Corea del Norte desde Corea del Sur?
¿Quieres matar dos pájaros de un tiro y visitar uno de los países más aislados del mundo? Pues sentimos decirte que no es posible viajar a Corea del Norte desde Corea del Sur. La DMZ es una zona completamente prohibida y no hay forma de cruzarla.
Entonces, ¿no se puede viajar a Corea del Norte? Sí que se puede, pero solo entrando desde China y con un viaje organizado por agencias especializadas. El itinerario está totalmente cerrado y no se puede salir de él, ni moverse por libre en las ciudades.
Creemos que nuestra guía para viajar a Corea del Sur responde a todas las preguntas que se te puedan ocurrir a la hora de preparar tu viaje a la “Corea buena”. Solo nos queda decirte que has elegido muy bien tu destino y que lo vas a disfrutar muchísimo.
¿Te quieres de ir de viaje a Corea del Sur? Aquí puedes hacerlo:
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