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60 curiosidades de Corea del Sur y los coreanos

¿Curiosidades de Corea y los coreanos? ¿Por dónde empezar? Después de pasar casi dos meses —ocho semanas, para ser exactos— en Corea del Sur, podemos afirmar sin duda alguna que es uno de los países más divertidos, peculiares y frikis que hemos visitado. Es ese tipo de lugar donde cualquier detalle puede sorprenderte: algunos te sacan una sonrisa, otros te dejan perpleja y muchos te hacen pensar… ¿pero qué está pasando aquí?

Curiosidades de Corea del Sur Hechi Mascota Seul Salto
Saltando con Hechi, la mascota de Seúl, con ropa tradicional

Recién llegados del viaje y todavía recuperándonos de nuestro «golpe» tardío de la ola hallyu —la ola coreana, esa difusión global tan brutal de la cultura surcoreana, especialmente gracias al K-Pop y los K-dramas—, sacamos del horno estas 60 curiosidades sobre Corea del Sur. Las primeras que nos vienen a la cabeza sin pensarlo demasiado, porque curiosidades hay para rato, eso seguro. Quizás las vayamos actualizando con el tiempo. Son tantas, que las hemos dividido en categorías.

Muchas curiosidades son compartidas con vecinos como Japón, China y otros países asiáticos. Otras son coreanas 100%, de hecho, algunas las ha “exportado”.

Curiosidades sobre los coreanos y las fotos

  1. Fotomatones everywhere. Los fotomatones coreanos (포토부스, transliteración del inglés photobooth), con sus mil disfraces, están por todo el mundo. En Madrid tenemos uno al lado de casa, no decimos más. Pero en Corea del Sur es que hay tantos que abruma. ¿Habrá uno cada 50 metros? Por no hablar de en los museos y más lugares de todo tipo, ¡si hasta hay en las saunas! Cambian los disfraces, el punto de vista de las cámaras y los fondos que salen en las fotos, pero la esencia es la misma. ¿Cómo decidirán a cuál ir?
  2. Foto con hanbok, like asegurado. En el siglo XXI ha habido un resurgimiento masivo del hanbok (한복), el vestido tradicional coreano. Hasta hay un día del hanbok y los palacios reales de Seúl tienen entrada gratuita para quien lo vista. Los turistas también los alquilan para visitar palacios, aldeas hanok y lugares históricos… y hacerse fotos con ellos. En muchos palacios y museos hay prendas tradicionales con las que hacerte fotos sin pagar. ¡Si nosotros hasta nos vestimos de novios de la época Joseon! En el mismo sitio, incluso podías ataviarte de muerto y meterte en un ataúd para hacerte la foto…
Curiosidades de Corea del Sur Ropa Novios Joseon NaganeupseongCuriosidades de Corea del Sur Ropa Novios Joseon Naganeupseong
Vestidos de novios de la época Joseon en la aldea tradicional de Naganeupseong
  1. Hana, dul, sethana, dul, sethana, dul, set. Que ¿qué significa? Pues simplemente “uno, dos, tres” repetido tres veces. Lo escucharás por todos lados en Corea. ¿Por qué? Porque es lo que dicen al hacerle una foto a alguien, para que vaya cambiando de pose y gestos, por ejemplo haciendo el clásico corazón coreano con la mano. Y no es cosa de jóvenes, lo hace gente de todas las edades. Encontrarás photospots indicados en el suelo en todas partes: desde en los museos hasta en el lugar más inesperado en medio de la calle. La cola es obligada, por supuesto. ¿Lo más curioso? En los desfiles o eventos como los cambios de guardia en los palacios reales de Seúl, siempre hay parada para hacerse fotos con los actores al final. Porque si no sales en la foto, ¿para qué vas?

Datos curiosos de Corea del Sur en el transporte público

  1. ¿Frío? ¿Calor? ¿Lluvia? Podemos contigo. Paradas de autobús con aire acondicionado o calefacción y con asientos calefactados, metro también con asientos calefactados, grandes sombrillas para repararse del sol o de la lluvia en los cruces de las calles… ¡Todo está pensado! También hay aparatos para secar los paraguas cuando llueve.
  2. ¿A dónde voy? En los transportes públicos hay una constante: todo el mundo está mirando cómo llegar en KakaoMap o en Naver –los “Google Maps coreanos”, que el “original” aquí no funciona bien–. Y eso que parece que muchos están yendo a la universidad o al trabajo como todos los días… Entendemos que miran cuándo llega el siguiente metro/autobús que van a coger. Si no están mirando los mapas, solo hay otras cuatro posibilidades: que estén dormidos, repasando las redes, escribiendo en Kakao Talk –el “Whatsapp coreano”– o leyendo un webtoon (웹툰), los cómics digitales coreanos.
  3. Relax, take it easy. A pesar de vivir en uno de los países más competitivos y con más presión social, académica y laboral del mundo –no es casualidad que tenga la tasa de suicidio más alta de los países desarrollados–, casi nadie corre en el metro y prácticamente nadie sube o baja andando por las escaleras mecánicas. En Seúl había hasta anuncios exhortando a la gente a que no se moviera en las escaleras mecánicas –pena, patadón en el cuello, hay que ver ese anuncio–. El estrés se lleva por dentro.
  4. Asiento reservado, asiento intocable. Los asientos reservados para mayores y embarazadas siempre están vacíos si no hay mayores y embarazadas, aunque los metros estén abarrotados. Y mayores suele haber, pero embarazadas casi nunca: Corea del Sur está en el podio de países con tasa de natalidad más baja del mundo.
  5. Todo está controlado. Como en Japón, en el metro hay puertas de andén deslizantes de cristal para prevenir accidentes, indicaciones en el suelo para hacer cola, las salidas están numeradas… ¡no falta nada! ¡Hasta viene el número de calorías que gastas al subir las escaleras!

Curiosidades sobre la comida coreana y los restaurantes

  1. ¿Con qué voy a comer? En muchos restaurantes coreanos, los cubiertos –palillos y cucharas, olvídate del tenedor y del cuchillo– y las servilletas están «escondidos» en un cajón a un lado de la mesa. Tendrás que buscarlos.
  2. ¿Raciones para una persona? No gracias. Comer sin compañía no se lleva en Corea y muchas veces los platos son de raciones mínimo para dos personas. Si vas sin acompañante, o bien no te dejan entrar o bien tendrás que comer por dos.
  3. Mira cómo como. El mukbang (먹방), algo así como “retrasmisión comiendo”, es algo muy coreano. La gente se graba mientras come e interactúa con su público en Youtube u otras plataformas. La televisión también está llena de programas de gente comiendo. Los presentadores, con sus cámaras de 360º, visitan restaurantes, prueban platos, describen sabores y luego lo comentan desde un estudio mientras repasan la grabación. Hay un montón de restaurantes que tienen fotos en la pared de celebridades que los visitaron o de episodios de programas. Nosotros hemos asistido a un par de grabaciones en el viaje. Ni siquiera cierran el restaurante, es todo muy “casual”.
  4. Ramyeon, una religión. Aunque el ramen instantáneo sea un invento japonés, los coreanos les ganan por goleada. De hecho, Corea del Sur es el primer o segundo país –según el año– con mayor consumo de ramen instantáneo per cápita del mundo –en 2024 le ganó Vietnam por poco–. Los coreanos lo comen de media 79 veces al año, una vez cada cuatro días y medio. Los fideos coreanos o ramyeon (라면), la versión coreana del ramen, son parte integrante de la cultura pop coreana y salen en muchos K-dramas. ¡Si hasta lo comen las K-Pop Demon Hunters! Por eso hay agua caliente o calentadores de agua en todos los sitios, de las tiendas de conveniencia a los refugios de montaña.
  5. El soju, otra religión. Si bebes alcohol –que no es nuestro caso–, no pidas vino –muy poco consumido– ni cerveza –más consumida que el vino, y muy común entre los jóvenes, pero menos que en Europa–. En Corea se bebe soju (소주). Y hay unos cuantos rituales ligados a él, como que nunca te lo tienes que servir tú mismo, que tienes que coger el vaso con las dos manos o que tienes que beberlo girando la cabeza y cubriendo el vaso con la mano si estás frente a alguien mayor o jerárquicamente superior… Por cierto, en las comidas y reuniones de empresa fuera del trabajo –hoesik, 회식– es prácticamente obligatorio beber soju.
  6. ¡Entrantes gratis! En los restaurantes coreanos te sirven entrantes y acompañantes gratuitos, incluso antes de pedir. Se llaman banchan (반찬), varían según el restaurante y, normalmente, se reponen si los terminas, o puedes hacerlo tú mismo. El kimchi es uno de los clásicos.
Curiosidades de Corea del Sur Comida AcompanantesCuriosidades de Corea del Sur Comida Acompanantes
Acompañantes en la mesa coreana
  1. ¡Agua y fideos gratis! El agua también es gratis, suele haber dispensadores de agua fría y caliente no solo en los restaurantes, sino también en hoteles, museos, algún baño público… En muchos restaurantes de fideos, además, puedes pedir que te traigan más fideos y más caldo gratis.
  2. La cola desde casa. Para evitar la cola en los restaurantes, puedes “coger la vez” o bien en una máquina en la puerta o bien desde casa o cualquier sitio donde estés, a través de una página llamada Catch Table.
  3. ¿Camarero? Tablet y botón. En la mayoría de restaurantes se pide con una tablet y puedes llamar al camarero con un botón en la mesa.
  4. ¿Propina? No, gracias. En Corea del Sur no se deja propina, algo parecido a lo que pasa en Japón –aunque en Japón puede llegar a ser casi insultante recibirla y en Corea nos parece que no llegan a tanto–.

Aspectos curiosos de los hoteles coreanos

  1. ¿Planta baja? ¿Qué es eso? Esto vale para todo tipo de edificio, público y privado, pero nosotros lo descubrimos en los hoteles: no hay planta baja. La planta baja es la 1. Y de ahí para arriba…
  2. ¿Y si me arrepiento en el ascensor? De nuevo, esto pasa en todos los edificios, pero lo descubrimos en los hoteles: si tocas dos veces el botón de una planta dentro del ascensor, cancelas la parada.
  3. Los hoteles del amor. Como en Japón, en Corea hay Love Hotels (러브호텔) o Love Motels, moteles temáticos o con habitaciones equipadas para parejas, conocidos por su privacidad, comodidad y precios asequibles. Por fuera los reconocerás por la iluminación hortera y por dentro por sus camas y bañeras grandes, a veces jacuzzi, teles enormes, puede que karaoke y un neceser con artículos como toallitas, cepillos de dientes y, en algunos casos condones… Aunque están pensados para parejas de escapada romántico-secreta, los turistas también los usamos a veces, nosotros fuimos a algunos para dormir.
  4. ¿Armarios? No, armarios de vapor. En los hoteles coreanos no suele haber armarios como los entendemos nosotros: cerrados con sus puertas. Pero en muchos hoteles, normalmente los de gama más alta, lo que sí encontramos fueron “armarios de vapor”. Si cuelgas en los LG Styler –en España LG los llama Vapor Cleaner Styler– unas prendas, eliminan sus olores, las higienizan, las secan y les quitan las arrugas. ¿Qué te parece? Eso sí, tardan unas horas y no nos animamos nunca a probarlos…
  5. Rappel por la ventana. En los hoteles coreanos te encontrarás con argollas en las paredes o vigas de hierro en las que enganchar las cuerdas de rescate –que se guardan en grandes maletas de plástico– para salir por la ventana en caso de emergencia.
  6. Pollo frito a la 356, por favor. Hay pocas cosas más coreanas que la entrega de comida a domicilio. El delivery en Corea del Sur es casi una religión: todo buen coreano se jacta de su eficiencia. Puedes pedir de todo, pero lo más típico es el pollo frito. Creemos que no hemos estado en ningún hotel en el país en el que no hubiera alguien recogiendo su caja de pollo frito de un delivery. A veces la suben a la habitación, otras hay espacios para que los riders las dejen junto a la recepción.

Los coreanos y los “muñecos” y “lo mono”

  1. El peso de “lo mono”. Los coreanos tienen obsesión con los muñecos de peluche. Los verás colgando de todos sus bolsos y mochilas. Y no hablamos de peluches pequeñitos ni de uno por bolso… son bastante grandes y ¡hemos llegado a ver una decena en una sola mochila! ¿Cuánto pesarán? Lo que no pesan son las pegatinas «monas» que usan para absolutamente todo: decorar agendas y diarios, personalizar móviles, tarjetas de transporte, ordenadores, botellas, y también para coleccionar.
  2. Señor policía, ¡qué mono es! En Corea –como en Japón o China– usan “dibujitos” que a los occidentales nos pueden parecer muy infantiles hasta para publicaciones oficiales, de seguridad ciudadana o incluso para propaganda del ejército. Es parte de la cultura aegyo (애교), algo así como “lo mono”, que a los occidentales nos puede parecer más bien cursi o ñoño. Es lo correspondiente al kawaii japonés, porque, ¿qué puede haber más mono que Hello Kitty? Pues mira, ¡los muñecos de Kakao Friends!
Curiosidades de Corea del Sur Munecos Policia JeonjuCuriosidades de Corea del Sur Munecos Policia Jeonju
Muñecos policía de Jeonju
  1. Mascotas ciudadanas. Tanto amor por los muñecos y “lo mono” ha hecho que las ciudades tengan su propio “muñeco oficial” –la mascota de Seúl, por ejemplo, es Hechi (해치)–. Los verás en anuncios de todo tipo, transporte público y carteles y, por supuesto, podrás comprar su versión de peluche. ¿Nuestra favorita? Hamo (하모), la nutria de Jinju con collar de perlas.
  2. Súbete a un Snoopy. Las motos eléctricas con forma de Snoopy se alquilan en más de una ciudad para recorrerlas con tu toque aegyo.
  3. Malote en Crocs con sus Jibbitz. Los Jibbitz, los pins/broches para personalizar las Crocs, cómo no, triunfan en Corea hasta si llevas ropa elegante o de malote.

La belleza coreana: ser tan guapos como los idols

  1. ¡Que vivan las mascarillas! Y no hablamos de las mascarillas sanitarias, sino de las de belleza. Los coreanos, mujeres y hombres, están obsesionados con la belleza y, en particular, con las mascarillas. Los productos de K-Beauty (케이뷰티) son famosos en todo el mundo. Una visita a alguna de las tiendas de Olive Young es casi una obligación.
  2. Ojos grandes, ojos bellos. Ya hemos dicho que los coreanos están obsesionados con la imagen. Más allá de los productos de belleza, la cirugía estética también está a la orden del día. De hecho, es el país con el mayor porcentaje de operaciones estéticas per capita del mundo. Una de las más comunes es la operación de doble párpado, para que los ojos se vean más grandes y definidos, más “occidentales”. En el metro nos íbamos fijando cuánta gente tenía doble párpado… También está la «versión de Hacendado»: unas pegatinas para párpados transparentes para marcar ese doble pliegue. En inglés se llaman eyelid tapes y las encontrarás en cualquier tienda de cosmética, como Olive Young, pero también en papelerías y supermercados.
  3. El rulo es cool. Es normal ver a las chicas con un rulo en su flequillo en el metro. Lo que antes se habría considerado un descuido o algo para usar solo en casa, se ha normalizado y ahora es parte aceptada del estilo aegyo coreano. Eso sí, en cuanto salen del metro, se lo quitan, que al trabajo se llega “deslumbrando”.

Tiendas coreanas (con influencia japonesa)

  1. Pyeonuijeom forever. Hemos dicho que hay muchos fotomatones, pero hay otras tiendas que los superan: las tiendas de conveniencia o pyeonuijeom (편의점), lo mismo que los konbini japoneses. Como en Japón, siempre tendrás a menos de 50 metros un 7Eleven o, mucho más coreano, un GS25 o un CU –por mencionar las tres cadenas más grandes– abierto 24 horas para recargar tu TMoney o comprarte unos snacks o unos fideos. ¿Qué sería de Corea sin las tiendas de conveniencia?
  2. Gacha shops, ¿por qué? Una importación de Japón que no entendemos. Las tiendas de gacha (가챠샵) son uno de esos misterios de la humanidad que nunca descifraremos –como la cola de Doña Manolita, perdón por la referencia madrileña–. Máquinas expendedoras de cápsulas que contienen pequeñas figuritas, llaveros, accesorios aegyo ligados a personajes del K-pop o de los manhwa (만화) –los manga coreanos– y otros gadgets y objetos coleccionables. También está la versión con gancho para «pescar» dentro de la máquina. Hay un montón y algunas son gigantescas. Muchas, sin personal, están abiertas las 24 horas, porque siempre puedes querer hacerte con una cápsula a las 4 de la madrugada…
Curiosidades de Corea del Sur Gacha ShopCuriosidades de Corea del Sur Gacha Shop
Una Gacha Shop sin empleados abierta 24×7
  1. Karaoke, korean style. Una importación japonesa más, el karaoke tenía que triunfar también en Corea. Aquí le dan más a las coreografías y es algo más fiestero. Es lo que tiene el K-Pop.

Un poco de superstición nunca viene mal

  1. ¿Y la planta 4? Muchos edificios no tienen la planta 4, el número de la mala suerte en Corea y otros países asiáticos.
  2. Adivinación coreana. Acudir a un adivino para que prediga tu futuro es de lo más normal… o eso nos pareció. Hay un montón de sitios donde lo hacen. Predicciones basadas en tu fecha y hora de nacimiento, en la lectura de rostros o en la más “tradicional” –para nosotros– lectura de las manos. ¡Si hasta vimos una máquina que leía las manos!

Curiosidades de Corea del Sur remix

  1. El mundo de los idols. El K-Pop (케이팝) es un fenómeno mundial, así que poco más podemos decir sobre él y la locura de sus fandoms, con su nombre y su color oficial, sus lightsticks personalizados, sus photocards y sus programas musicales donde buscan los «wins», entre otras cosas. Los idols (아이돌), rodeados de su universo aegyo –lo que es un poco cursi para nosotros– están por todos lados y publicitan de todo, desde cafés hasta destinos turísticos.
  2. Otro mundo: el de las saunas coreanas. Las jjimjilbang (찜질방) son mucho más que simples saunas. Son complejos de bienestar, entretenimiento y comunidad únicos en el mundo. Las zonas de baño –mokyoktang, 목욕탕–, están separadas por sexo y hay que bañarse desnudos, como en los onsen japoneses. Las zonas comunes –el jjimjilbang propiamente dicho– son unisex, hay que llevar un uniforme que te entregan allí mismo y, además de los muchos tipos de saunas, hay karaokes, fotomatones coreanos, salas de juego, restaurantes, zonas para dormir… ¿Quieres un toque coreano? Hazte un yangmeori (양머리) con la toalla: enróllala al estilo “cabeza de oveja”… o princesa Leia.
Curiosidades de Corea del Sur jjimjilbang SelfieCuriosidades de Corea del Sur jjimjilbang Selfie
Con nuestras ropas de jjimjilbang
  1. ¿Viaje de desconexión? No, gracias. Corea del Sur es uno de los países con mejor conexión a Internet del mundo, tanto por la velocidad como por la disponibilidad de redes. Creemos que es el único país al que hemos viajado en el que nunca nos hemos quedado sin conexión. En cada habitación de hotel hay un router, en los autobuses y en los vagones de metro a menudo hay tres –uno por cada una de las tres grandes compañías telefónicas coreanas de las que hablamos en nuestro artículo Cómo tener Internet en Corea del Sur– y hay wifi en restaurantes, estaciones de trenes y autobuses, tiendas y redes públicas en la misma calle.
  2. Llamada de emergencia en el retrete. En todos los baños coreanos, dentro de cada cubículo con retrete, hay botones de emergencia para llamar a la policía.
  3. Las otras emergencias. Hay baños públicos gratuitos en todos lados, desde en las estaciones de metro hasta en los senderos en medio del monte, y suelen estar muy cuidados y limpios. En muchos hay inodoros con bidé integrado, al estilo TOTTO de Japón –aquí son de marcas como Samsung o Coway–. Corea del Sur es el segundo mercado más grande después de Japón de este tipo de inodoros.
  4. ¿Los perros andan? No hace mucho que los perros son animales de compañía en Corea del Sur –hasta hace poco se comía carne de perro, de hecho solo se prohibió en enero de 2024 y hay un periodo de gracia de tres años–. Pero cada vez es más común tener un perro de mascota. Eso sí, al estilo coreano: casi todos los perros son pequeños, van vestidos con su toque aegyo y, en la mayoría de casos, los llevan en carritos.
Curiosidades de Corea del Sur Hanbok Perros JeongjuCuriosidades de Corea del Sur Hanbok Perros Jeongju
Los perros también tienen sus hanbok
  1. Las colas, esas grandes conocidas. Como pasa en Japón y aunque en Corea son un poco más “relajados”, la gente suele formar colas naturalmente, como en el metro delante de las marcas en el suelo que indican dónde pararse. Los photospots son garantía de colas y, cuando algo se vuelve tendencia –una cafetería, un dulce, un producto nuevo– todo el mundo quiere probarlo al mismo tiempo y las colas son larguísimas. Aunque suelen ser eficientes y moverse rápido.
  2. El alfabeto más científico del mundo. El hangul (한글), el alfabeto coreano, es uno de los sistemas de escritura más lógicos del mundo: la forma de muchas de sus consonantes se basa en la posición de los órganos vocales –lengua, boca y garganta– al producir esos sonidos. Y las letras se agrupan por sílabas. Leer las palabras coreanas es más fácil de lo que parece. Entenderlas, ya, es otra cosa…
  3. Los “monjes Shaolin coreanos». El taekwondo (태권도) es el arte marcial coreano más conocido, pero hay muchos más. Dos de ellos, el ssireum (씨름) y el taekkyeon (택견), han sido declarados patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO. Otro, el hankumdo (한국검도), tiene técnicas de movimientos de espada basadas en los caracteres del alfabeto coreano. Y luego están el hapkido (합기도), el Tang Soo Do (당수도), el Kuk Sool Won (국술원)… Es todo un mundo. Pero nosotros el que conocimos de cerca fue el sunmudo (선무도), desarrollado por monjes budistas coreanos y que puedes practicar durmiendo en el templo de Golgulsa. Hazlo con control, no como nosotros que tuvimos una semana de agujetas.
  4. Gangnam es un barrio. La primera canción de K-Pop que dio la vuelta al mundo allá por 2012, Gangnam Style, era una denuncia social sobre el barrio más pijo de Seúl y de toda Corea: Gangnam. Te lo contamos en nuestros sitios que ver en Gangnam, el barrio pijo de Seúl.
Que Ver en Gangnam Estatua Gangnam StyleQue Ver en Gangnam Estatua Gangnam Style
Prepárate para hacer el baile del caballo bajo la escultura del Gangnam style
  1. La ventana a uno de los países más herméticos del mundo. En Corea del Sur puedes pisar la zona desmilitarizada terrestre más famosa, vigilada y tensa del mundo y avistar Corea del Norte. La excursión a la DMZ es una experiencia única y, a pesar de esa tensión siempre presente, no faltan los muñecos y los souvenirs “cucos”… Consumismo “a lo mono” al lado de una dictadura comunista.
  2. Semáforos cerrados y giros a la derecha. Como pasa en EEUU y en algún otro país, en Corea del Sur puedes girar a la derecha cuando el semáforo está rojo. Además, los semáforos están al otro lado de los cruces, a veces muy lejos… Vamos, que entras en verde y pasas por debajo cerrado.
  3. ¿Kim, Lee o Park? Si ves K-dramas, lees libros coreanos, o simplemente te informas un poco sobre la historia del país o preguntas por el nombre de algún coreano, verás que la mayoría se apellidan Kim, Lee o Park. Aproximadamente el 45% de la población de Corea del Sur tiene uno de estos tres apellidos. ¿Por qué? Pues leímos que por el origen de los apellidos coreanos, ligados a un sistema de clanes, y porque, hasta la dinastía Joseon –finales del siglo XIX– la gente común no tenía apellidos. Cuando empezaron a usarlos, eligieron los de familias poderosas como Kim, Lee o Park.
  4. No nos besamos, pero nos vestimos igual. Que las parejas se den muestras de cariño en público como besos –especialmente si son apasionados– no está bien visto. Pero lo que sí que hacen es… ¡vestirse conjuntados! La ropa de pareja o keopeulluk (커플룩) –transliteración del inglés couple look– es un invento coreano.
  5. Las cruces rojas de neón. Corea del Sur es uno de los países más cristianos de Extremo Oriente. Más de un cuarto de la población es cristiana, protestante o católica. Las cruces rojas de neón en lo alto de las iglesias son un clásico de las ciudades coreanas de noche. Dan un poco de miedo, eso sí.
  6. Gamificación, pan de cada día. Todo lo transforman en juego. No hay museo o actividad que no incluya un mapa o una cartilla en la que haya que poner sellos en cada parada.
  7. Te ilumino el camino. Los semáforos de peatones están también en el suelo: hay luces rojas y verdes en el suelo para indicarte cuándo parar o pasar.
  8. ¡Que viva el aire libre, pero no la tierra! Los coreanos son unos pros del senderismo –llevan bastones de trekking hasta para las caminatas más sencillas– y de acampar en parques urbanos. Sillas plegables, cojines, mantas… y hasta tiendas de campaña para pasar la tarde en el parque. Eso sí, después de caminar en tierra o en arena, ¡hay que limpiar los zapatos! Encontramos sopladores de aire en estaciones de metro, accesos a parques, senderos de montaña… hasta en la puerta de algunos autobuses. La costumbre de quitarse los zapatos al entrar a una casa o a un hotel es norma estricta en Corea, pero, aún así, hay que eliminar todo tipo de suciedad antes de llegar a casa o entrar en un espacio cerrado. Los U‑CARE MAT, unas especies de alfombras metálicas con bolitas en las entradas de estaciones de metros, centros comerciales y otros edificios para eliminar polvo y demás impurezas de las suelas de los zapatos son otra prueba de ello.
  9. El efecto wow. Nos sorprendimos con cómo se sorprenden los coreanos. ¿Con qué? Pues con cosas que a nosotros no nos parecen para tanto. ¿Un ejemplo? Los espectáculos de luz y sonido. Los coros de “wow” eran para grabarlos.
  10. No hay papelera, no hay suciedad. Como en Japón, en Corea del Sur casi no hay papeleras por la calle, tienes que llevarte tu propia basura. Aún así, el país está, en general, muy limpio.
  11. ¿Quieres un seguro o una casa de Samsung? No se puede entender Corea sin entender el mundo de las chaebol (재벌), los grandes conglomerados empresariales familiares que dominan la economía del país. Los más grandes son Samsung, Hyundai, SK –hemos hablado de SK Telecom en el artículo sobre cómo tener conexión en Corea del Sur– y LG. Por ejemplo, Samsung se conoce internacionalmente por sus productos de electrónica de consumo, pero también tiene seguros, servicios financieros, constructoras, productos de biotecnología y farmacéutica…
  12. Las mujeres del mar. En la isla de Jeju hay mujeres buceadoras llamadas haenyeo (해녀) que practican buceo libre en apnea para recolectar mariscos, moluscos y algas directamente del fondo del mar. Su cultura es tan peculiar que está inscrita en la lista de patrimonio inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Te aconsejamos leer La isla de las mujeres del mar para conocer el mundo de esta sociedad matrifocal –que no matriarcal, la sociedad coreana tradicionalmente ha sido bastante machista…–.
  13. La sentadilla profunda. Esto no es cosa de Corea exclusivamente, es cosa de toda Asia, o de gran parte de ella, pero nunca dejará de sorprendernos. La sentadilla asiática o profunda, ¿cómo puede ser una forma de descansar para jóvenes y, sobre todo, mayores? Yo, desde luego, no puedo ni en una clase de Body Pump, como para descansar así… La última curiosidad sobre Corea va acompañada de una gran admiración.
Curiosidades de Corea del Sur Paseando Hanbok Palacio JeonjuCuriosidades de Corea del Sur Paseando Hanbok Palacio Jeonju
Paseando en hanbok por un palacio de Jeonju

Ya hemos dicho que hay muchas más curiosidades sobre Corea y los coreanos. Pero 60 no están mal para empezar, ¿no?

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