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Eco Turismo: Qué ver en Milán en medio día
Si estáis en Milán de paso y solo disponéis de unas horas, ello no es un impedimento para que podáis visitar una parte importante de la ciudad. Eso sí, debéis recordar que una visita de medio día no da para visitar museos, por lo que si sois amantes del arte habréis de dejar para otra ocasión la visita a las importantes Pinacoteca Ambrosiana y Pinacoteca de Brera.
Plaza del Duomo de Milán al anochecer
El centro histórico de Milán no es muy grande y las principales atracciones están muy cerca unas de otras, por lo que se puede ir a pie de un lugar a otro. Sin embargo, si el tiempo es escaso recomendamos utilizar algún medio de transporte público. El metro es una muy buena opción, pero también podéis coger el autobús o bien alguno de los característicos tranvías que circulan por todas partes. Dicho esto, comenzaremos nuestra ruta de que ver en Milán en medio día.
Tabla de Contenidos
ToggleCómo llegar a Milán
Easyjet, Vueling, Ryanair y un montón de compañías tienen vuelos baratos a Milán Malpensa e incluso a la cercana Bérgamo desde casi toda España. Aprovecha y reserva a precios más baratos que el taxi al aeropuerto.
Además es muy fácil alojarse en Milán ya que es una ciudad con mucha oferta hotelera e incluso en el centro es relativamente fácil encontrar buenos precios, como por ejemplo la cadena Ibis.
Qué ver cerca de Milán
Pocas ciudades de Europa tienen una oferta de excursiones tan extensas. Desde el centro de Milán podréis visitar los lagos del norte de Italia (Garda, Como y Maggiore). Podréis conocer las cimas más espectaculres de los Alpes: Interlaken y el Jungfrau, Courmayeur y el Mont Blanc, los Dolomitas, Cinque Terre, Venecia, Verona. Es para repetir Milán varias veces. Completa tu viaje urbano a Milán con una excursión memorable.
1. Piazza del Duomo
Es el centro neurálgico de la ciudad. En ella se concentran varios de los edificios más importantes de Milán: el Duomo, la Galleria Vittorio Emanuele II y el Palazzo Reale en cuyo interior se halla el Museo del Duomo. Junto a este se encuentra el Palazzo dell’Arengario, sede del Museo del Novecento, centrado en el arte de los siglos XX y XXI.
Plaza del Duomo. Entrada Galería Vittorio Emanuele II
2. Duomo, el imprescindible que ver en Milán en medio día
El primer lugar que podéis visitar es la Catedral de Milán, el edificio más emblemático y fotografiado de toda la ciudad. Su construcción se inició en 1386 en estilo gótico, si bien no se finalizó hasta 1965. Se trata de una de las catedrales más grandes de Europa, pudiendo albergar hasta 40.000 personas.

La belleza y majestuosidad de su fachada de mármol de Candoglia con su color ligeramente rosado, los pináculos coronados por estatuas, y sobre la aguja más elevada la imagen de la Madonnina, es fascinante. En el interior, esculturas, pinturas y vitrales contribuyen a realzar la belleza arquitectónica.
Interior del Duomo de Milán
3. Terrazas del Duomo de Milán
Subir a las terrazas de la Catedral de Milán es una de aquellas gratas experiencias para recordar. Desde lo alto, tendréis oportunidad de contemplar unas vistas de todo Milán excepcionales, destacando sus rascacielos más emblemáticos. Pero lo más cautivador es que podréis apreciar, desde una distancia muy corta, los pináculos, estatuas y gárgolas de la fachada, incluyendo la famosa Madonnina.

Os recomiendo comprar la entrada online con antelación a la visita, ya que así os evitaréis las largas colas que se forman en las taquillas, sobre todo durante los períodos vacacionales.
4. Galleria Vittore Emanuele II, otro lugar que hay que ver en Milán en medio día
En la piazza del Duomo junto a la catedral destaca la espectacular entrada, a modo de arco de triunfo, de la bellísima Galería Vittorio Emanuele II, construida en 1865.
Se trata de una galería comercial con una planta en forma de cruz, cubierta con unas extraordinarias bóvedas de hierro y vidrio. La intersección se resuelve con una gran cúpula de 47 metros de altura.
Aunque no tengáis intención de comprar, recorriendo la galería disfrutaréis de su bella arquitectura, realzada por una exquisita decoración. Si dirigís la vista hacia lo alto veréis, bajo la gran cúpula central, cuatro lunetas con frescos en su interior. Cada uno de ellos simboliza un continente (Europa, América, Asia y África).
Preciosos son los mosaicos del suelo, en particular los que representan los escudos de Roma (loba), Milán (Cruz de San Jorge) Florencia (lirio) y Torino (toro). El que crea más expectación, pues veréis corrillos a su alrededor, es el que representa el escudo de Torino con la figura del toro. Según una curiosa tradición, si giras tres veces con el talón sobre el animal se cumplirán tus deseos.
Galería Vittorio Emanuele II. Mosaico con el toro de Torino
La galería posee un gran glamur pues alberga numerosas tiendas de marcas de lujo, como Prada o Armani, además de establecimientos tan legendarios como la Librería Bocca que data de 1775. También cuenta con algunos de los cafés históricos de Milán, como el Café Biffi, hoy también restaurante, o el bar Camparino in Galleria, lugar de nacimiento del famoso “Campari”. Se puede subir a las terrazas de la galería y disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad.
5. Teatro alla Scala
Una vez crucéis la Galería Vittorio Emanuele II llegaréis hasta la piazza della Scala donde se halla el famoso Teatro de la Scala.
Fue construido entre 1776 y 1778, en tiempos de María Teresa de Austria, si bien ha sido objeto de varias transformaciones a través de los tiempos, siendo la última la efectuada entre 2002 y 2004.

Ha sido marco de estrenos de gran éxito como el Nabucco, de Giuseppe Verdi, en 1842. Además, por su escenario han pasado numerosos cantantes de fama internacional, como Luciano Pavatotti o Plácido Domingo.
El teatro dispone de un Museo con cuya entrada se puede visitar también el vestíbulo y desde uno de los palcos, la sala del auditorio. Asimismo, hay visitas guiadas en español.
6. Piazza dei Mercanti
No os perdáis pasaros por la plaza dei Mercanti, una plaza rodeada de fastuosos palacios medievales que conserva todo el embrujo de época medieval. Ubicada próxima a la Catedral, aunque un poco escondida, al llegar es como si retrocedieras en el tiempo cuando la plaza era el centro económico de la ciudad.
Plaza del Mercanti
7. Castello Sforzesco
Desde la plaza del Duomo, siguiendo la Via Dante, llegaréis al Castillo Sforzesco. Construido por la familia Visconti como una defensa militar, después de su destrucción durante la República Ambrosiana pasó a manos de los Sforza que lo reconstruyeron convirtiéndolo en sede de su fastuosa Corte. En los siglos sucesivos, el castillo sufrió graves daños a consecuencia de las convulsiones políticas que sufrió la región en aquella época.

Actualmente, el castillo alberga diversos museos que se pueden visitar. Pero al disponer de poco tiempo es aconsejable visitar solo los patios interiores, visita totalmente gratuita, aunque con un horario determinado.
8. Parque Sempione
Al otro lado del Castillo Sforzesco se encuentra el Parque Sempione, uno de los pulmones verdes de la ciudad. Alberga algunas construcciones como la Torre Branca, el Palacio de la Triennale, la Arena de Milán y el Acuario cívico. Dado el escaso tiempo de que dispondréis, os aconsejo que lleguéis solo hasta el lago desde donde se obtienen unas hermosas vistas del Castillo Sforzesco. Si lo deseáis, podéis continuar hasta el final del parque donde se halla el Arco della Pace.
Parque Sempione
9. El barrio de Navigli y sus canales
Esta zona queda un poco apartada del centro, cerca de la Porta Ticinese, por lo que es aconsejable utilizar el transporte público. Son dos los canales que quedan de los que había en época medieval: el Naviglio Grande y el Naviglio Pavese. Una curiosidad es que los mármoles de Candoglia, utilizados para construir la Catedral, fueron transportados a través de los canales de Navigli.
Es una zona con mucho ambiente, sobre todo por la tarde-noche, pues alrededor de los canales hay multitud de terrazas donde apetece sentarse y tomar un delicioso aperitivo. Si pensáis cenar en Milán, este es uno de los lugares ideales.
Navigli Grande
10. La Última Cena (Cenacolo Vinciano) de Leonardo da Vinci en Santa Maria delle Grazie
Si estáis interesados en ver uno de los iconos de Milán, como es La Última Cena de Leonardo da Vinci, podéis adaptar este itinerario de medio día en Milán según vuestras preferencias y tiempo disponible. La Última Cena se encuentra en el refectorio de la iglesia Santa Maria delle Grazie, a solo 12 minutos a pie desde el Castillo Sforzesco.
La visita al Cenacolo Vinciano se hace en grupos restringidos y dura solo 15 minutos. Os recomiendo comprar la entrada con varios meses de antelación, pues de lo contrario no podréis acceder.
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