los 7 mejores restos (con mapa)
Durante 28 años, de 1961 a 1989, el Muro de Berlín dividió la hoy capital alemana en dos partes casi enemigas. En realidad, la mayoría de los alemanes de uno y otro lado no tenían ningún problema con sus vecinos –de hecho, su mayor anhelo era tirar ese muro–, pero la política se empeñaba en enfrentarlos. Hoy en día, los restos del Muro de Berlín son un reclamo turístico que, además, sirve de recordatorio de todo lo que sucedió a su alrededor: espionaje, operaciones de camuflaje, contrabando, fugas, deserciones, detenciones, torturas, muertes…

Lo primero que tienes que saber –si no lo sabes ya– es que el Muro de Berlín no atravesaba la ciudad de parte a parte. El muro se cerraba y rodeaba la parte controlada por los Aliados después de la Segunda Guerra Mundial y la Conferencia de Yalta. Porque sí, el Berlín Occidental estaba dentro de la República Democrática Alemana. 160 km de vergüenza que fueron derribados –por mucho que se hable de la “caída” del muro– la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989. No te vamos a decir que los recorras todos, porque en muchas zonas no queda nada, pero te vamos a contar cómo llegar a los restos más famosos del Muro del Berlín.
No puedes viajar a Berlín sin visitar los restos de su muro. Pero, ¿dónde está el Muro de Berlín –o lo que queda de él–, dónde se puede ver y cómo llegar?
1. La East Side Gallery y sus grafitis (incluido el famoso beso)
Empezamos nuestro recorrido por el Muro de Berlín por sus restos más famosos: la East Side Gallery con sus grafitis.
Esa noche de noviembre de 1989 los paños de muro fueron destruidos unos tras otros. ¿Todos? No. Una sección de algo menos de 1,5 km –1.316 metros para ser exactos– a orillas del río Spree resistió. Transformándose, gracias al artista Bodo Sperling, en la galería de arte al aire libre de mayor longitud del mundo, inaugurada oficialmente el 28 de septiembre de 1990. Además de ser el tramo continuo de Muro de Berlín más largo que se conserva.


118 artistas de todo el mundo fueron elegidos para pintar sus grafitis. No es nuestro favorito –somos más del Trabant rompiendo el muro con la matrícula NOV-9-89 de Birgit Kinders–, pero no podemos dejar de mencionar el que tal vez sea el más famoso: el beso de Dmitri Vrúbel. Un beso entre dos hombres: Leonid Brézhnev, líder de la Unión Soviética, y Erich Honecker, de la RDA. ¿Su nombre? Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal. Y, ¿dónde está el Bruderkuss, otro de sus nombres? En el cruce de Mühlenstraße con Hedwig-Wachenheim-Straße.
Dónde está: Mühlenstraße, a orillas del Spree, en el barrio de Friedrichshain.
Horario: siempre abierto.
Cómo llegar: te recomendamos llegar a la parada de bus “Berlin, East Side Gallery” –línea 300– y recorrerlo desde ahí. También puedes llegar a las estaciones de Ostbahnhof
y Warschauer Straße del S-Bahn, U-Bahn y tranvía.
Precio: gratis.
Repintando el Muro de Berlín
En nuestro último viaje a Berlín, nos encontramos los grafitis del East Side Gallery como nuevos. Nada que ver con el aspecto que tenían en 2007, cubiertos de pequeñas pintadas y firmas que les daban un aspecto vivido.


Es porque los grafitis del Muro de Berlín han sido repintados por sus autores originales en varias ocasiones, la última en 2009. En la obra del Trabant de Birgit Kinders se puede ver el histórico de fechas en que se ha vuelto a pintar –delante de la rueda derecha–.
Los artistas están “obligados” a replicar la pintura original, aunque alguno –con alevosía y nocturnidad– ha modificado su obra con elementos como teléfonos móviles y referencias a la actualidad. También encontrarás algún hueco en blanco, no todos los grafiteros seguían vivos en la última restauración ni todos quisieron repintarlos.
2. El Checkpoint Charlie: el paso fronterizo más famoso del Muro de Berlín
Lo has visto en todas las películas sobre la Guerra Fría en que aparece la ciudad. Nuestro segundo resto imprescindible del Muro de Berlín es el Checkpoint Charlie, su paso más famoso. Por aquí cruzaban cada día cientos de militares y personal de las embajadas de los Aliados, extranjeros que entraban en el Berlín Occidental o salían hacia el aeropuerto…


Tras la caída del Muro de Berlín, se transformó en lugar turístico. Nadie quería irse de la ciudad sin la foto de las banderas soviética y estadounidense frente a frente delante de la garita de control. Incluso “militares” –disfrazados, obviamente– de ambos bandos se colocaban en la zona para hacer más “real” la foto. La presencia de un McDonald’s y de una tienda de recuerdos demuestran que los años del Telón de Acero pasaron hace mucho tiempo.
Eso sí, lo que en 2007 era una foto rápida, en 2025 ya era una cola de turistas esperando para posar delante del puesto de control…
Dónde está: Friedrichstraße 43-45.
Horario: siempre abierto.
Cómo llegar: en U-Bahn a la estación de Kochstraße.
Precio: gratis.
3. El Memorial del Muro de Berlín y el Parque del Muro
El East Side Gallery es el trozo de muro más largo que se conserva, pero es solo eso, muro. En el Memorial del Muro de Berlín, además de muro, podrás ver intacto el sistema completo de fortificaciones con sus paredes interior y exterior, el sistema de iluminación y las torres de vigilancia. En algunas zonas del muro, incluso, se colocaron dispositivos de disparo automático y minas.


Es aquí donde la realidad de esa separación y del riesgo que suponía tratar de cruzarlo es más evidente. El recuerdo de muchas de esas personas que perdieron la vida con sus retratos lo hace todavía más evidente. Que nunca se olvide lo que fue el Muro de Berlín, por mucho que ahora sea una atracción turística.
Saltaconmiconsejo
Visita el Memorial del Muro de Berlín con alguno de los recorridos de la audioguía gratuita que puedes descargar aquí.
Encontrarás más información en el centro de visitantes del Memorial del Muro de Berlín, además de la Capilla de la Reconciliación. Por cierto, la famosa foto del soldado de la RDA saltando el alambre de espino antes de la construcción del muro fue tomada aquí.
A poco más de un cuarto de hora andando desde el Memorial del Muro de Berlín se encuentra Mauerpark, el parque del Muro, en la zona antiguamente conocida como la franja de la muerte. Solo los carteles recuerdan lo que pasó aquí, hoy es un parque muy popular.
Dónde está: Bernauer Strasse, 111.
Horarios: la parte exterior abre todos los días de 8 h a 22 h; el centro de visitantes abre de martes a domingo de 10 h a 18 h.
Cómo llegar: en S-Bahn, tranvía y autobús hasta la estación de Nordbahnhof.
Precio: gratis.
4. La estación fantasma: el Muro de Berlín subterráneo
Para visitar el Memorial del Muro de Berlín, lo más fácil es llegar a la estación de Nordbahnhof. Antes de salir, date una vuelta por ella.
El sistema de transportes de Berlín no sabía de muros ni de separaciones. Dos líneas de U-Bahn y una de S-Bahn cruzaban el Muro de Berlín por debajo. El muro también llegó allí con protocolos de paso, controles, vigilancia y clausuras.


La estación de Nordbahnhof tenía una salida a cada lado del muro. Demasiado atractiva para quienes trataban de cruzarlo. De entrada, para evitar que el trasiego de personas permitiera deserciones, la RDA la clausuró: era una estación fantasma. Los trenes desde la parte occidental seguían pasando, pero sin parada. No contentos con eso, un destacamento de policía vigilaba la estación día y noche, además de que se construyeron seis muros entre las salidas y se colocaron rejas de acero y alarmas.
Las fotos y las historias que se cuentan en los carteles de la exposición “Border and Ghost Stations in Divided Berlin” en la estación de Nordbahnhof son otra prueba de que el Muro de Berlín no es solo un lugar turístico, sino una llamada de atención a la historia.
¿Sabías que…?
Algunas de las entradas a las estaciones por las que circulaban los trenes del Berlín Occidental fueron desmanteladas y tapadas como si nunca hubieran existido en el Berlin Oriental. Una de ellas, tal vez la más famosa, fue la de Unter den Linden del S-Bahn junto a la puerta de Brandeburgo que desapareció completamente.
Dónde está: estación de Nordbahnhof.
Horarios: mientras está abierta la estación.
Cómo llegar: en S-Bahn, volvió a abrir el 1 de septiembre de 1990.
Precio: gratis.
5. El Palacio de las Lágrimas: otro paso fronterizo de la Berlín dividida
El paso fronterizo para los ciudadanos de a pie de Berlín estaba en la estación de tren de Friedrichstraße. Abierto en 1962, pronto recibió el sobrenombre de Palacio de las Lágrimas, Tränenpalast, por las experiencias que vivieron en su interior miles de alemanes del este que querían cruzar al Berlín Occidental o se despedían de sus familias.
A diferencia de en el Checkpoint Charlie –mucho más turístico–, hablamos de un edificio levantado para servir de frontera, el vestíbulo de facturación de la estación de Friedrichstraße. Un pabellón de cristal y acero con un aspecto moderno y aséptico, pero con un interior que provocaba nervios, angustia y terror a los que entraban en él. Aquí se han conservado algunos elementos originales de esa frontera.


Puedes entrar en una verdadera cabina de control para los ciudadanos de la RDA –las zonas para ciudadanos de la RDA, de la RFA y extranjeros estaban totalmente separadas–. Un cubículo estrecho y agobiante frente a un mostrador en el que estaba el policía de fronteras, con una puerta de entrada y una salida que llevaba al lado occidental y que no siempre se abría. Un primer control de pasaportes y visados, otro del equipaje y uno más de pasaportes antes de poder subir al tren que te llevaría al oeste.
Más de 600 objetos y unas cuantas historias personales en la exposición permanente Lugar de la división alemana nos volvieron a recordar la dura realidad del Muro de Berlín.
Dónde está: Reichstagufer, 17.
Horarios: de martes a viernes de 9 h a 18 h y sábados y domingos de 10 h a 18 h.
Cómo llegar: en S-Bahn y U-Bahn a la estación de Friedrichstraße, salida Reichstagufer.
Precio: gratis, con audioguía en español.
6. Los restos del Muro en la Potsdamer Platz y la Topografía del Terror
Antes de que la autoridad del Berlín Oriental permitiera a los artistas pintar el muro junto al río Spree, los bloques del Muro de Berlín que quedaron en la Potsdamer Platz fueron los elegidos como soporte para los primeros grafitis. El que los policías los cubrieran con pintura blanca fue lo que motivó la solicitud de una zona de muro para pintar, la que sería el East Side Gallery.


La Potsdamer Platz es uno de los lugares que más cambió tras la caída del Muro de Berlín. No había nada en toda la zona excepto el muro –una línea metálica en el suelo de la plaza recuerda su ubicación–. Nadie se acercaba. Nada ocurría. Y así siguió durante 40 años, hasta que la reunificación le dio nueva vida.
Hoy, además de la línea metálica en el suelo, también hay unos cuantos bloques del Muro de Berlín como recuerdo, junto a rascacielos, gigantescas figuras de Lego y bares y restaurantes.
A unos diez minutos a pie de la Potsdamer Platz –a medio camino del Checkpoint Charlie– puedes ver uno de los pocos restos del Muro de Berlín que se conserva en pie, unos 200 metros con paneles informativos. Está en Niederkirchnerstraße, 8, junto a la exposición Topografía del Terror en la antigua dirección de las SS nazis.
Dónde está: Potsdamer Platz.
Horarios: siempre abierto.
Cómo llegar: en S-Bahn, U-Bahn y tranvía hasta la estación de Potsdamer Platz.
Precio: gratis.
7. El sitio conmemorativo de las Cruces Blancas, cerca de la Puerta de Brandeburgo
La Puerta de Brandeburgo quedó tan aislada del mundo como la Potsdamer Platz con la construcción del Muro de Berlín pocos metros por detrás. No queda nada de ese tramo de muro, ¿cómo podía mantenerse un resto de esa separación junto al símbolo de la unidad de la Alemania reunificada?


Muy cerca de la Puerta de Brandeburgo y del Reichstag, está el sitio conmemorativo de las Cruces Blancas. Las cruces recuerdan a 13 víctimas mortales del Muro de Berlín y hay otra dedicada a las víctimas desconocidas. No se sabe con certeza cuántas personas murieron tratando de cruzar el muro, se estima que fueron entre 140 y 250.
Dónde está: Friedrich-Ebert-Platz, 2.
Horarios: siempre abierto.
Cómo llegar: en S-Bahn y U-Bahn a la estación de Friedrichstraße, y unos 10 minutos a pie.
Precio: gratis.
Otros restos y memoriales del Muro de Berlín
A pesar de sus 160 km de longitud, no quedan muchos más restos del Muro de Berlín en la capital alemana. Uno de los más emotivos es el lugar conmemorativo Günter Litfin. Y, ¿quién fue Günter Litfin? Pues la primera víctima del Muro de Berlín. El 24 de agosto de 1961 se lanzó al agua para cruzar a nado el Humboldthafen y llegar al Berlín Occidental, en la otra orilla. Los guardias abrieron fuego desde la torre de vigilancia que aún se conserva –Kieler Straße, 2– y asesinaron a Günter.
Otra zona con restos del muro, muy cerca de la Puerta de Brandeburgo –Schiffbauerdamm, a menos de un cuarto de hora andando–, es el Parlamento de los árboles. 58 bloques originales que rodean a un jardín con 16 árboles plantados por los presidentes de los 16 estados federados alemanes en 1990.
Mapa de los mejores restos del Muro de Berlín
Para que puedas organizar tu paseo y no te pierdas ninguno de los restos que te hemos mencionado, aquí tienes un mapa de los restos del Muro de Berlín.
Recorrido y tours del Muro de Berlín
Si, además de visitar los restos más importantes, te animas a recorrer todo el trazado del Muro de Berlín en bicicleta, aquí tienes la ruta de 162 km.
Si eres menos amante del pedal, puedes contratar un free tour del Muro de Berlín y la Guerra Fría donde se visitan el Palacio de las Lágrimas, la estación fantasma de Nordbahnhof, el Memorial del Muro de Berlín y la franja de la muerte, durante unas tres horas y media de paseo.
Otra opción es el tour de la Guerra Fría + Muro de Berlín + Museo de la Stasi, que comienza en Alexanderplatz y también incluye el Memorial del Muro de Berlín.
Museos de Berlín relacionados con el Muro y la Guerra Fría
Si quieres saber más sobre el periodo de la Guerra Fría y la República Democrática Alemana, aquí tienes unos cuantos museos para profundizar.


- El Museo de la RDA, DDR Museum. Un paseo por el día a día de los ciudadanos de la Alemania del Este, con sus coches, sus casas, sus costumbres… y también sus cartillas de racionamiento y su escasez. Hazte con tu entrada con antelación, tienes un 25% de descuento con la Berlin WelcomeCard, gratis con la todo incluido.
- El Museo de la Stasi. En la antigua sede de la policía política, la Stasi, se conservan fotos y documentos, así como el despacho del jefe de la Stasi, Erich Mielke. Tienes un 25% de descuento con la Berlin WelcomeCard, gratis con la todo incluido.
- Die Mauer – The Wall. Muy cerca del Checkpoint Charlie, con objetos de la época y exposiciones. Con la Berlin WelcomeCard tendrás un 25% de descuento en la entrada.
- El Memorial Berlin Hohenschönhausen. La antigua prisión de la Stasi a donde fueron a parar muchos detenidos políticos.
El Muro de Berlín por el mundo
No queda mucho del Muro de Berlín en la ciudad, nadie quería seguir viéndolo a partir del 9 de noviembre de 1989, pero muchos de sus bloques se “salvaron” más allá de las fronteras de Alemania.
Desde los jardines del Vaticano hasta el Parque de Berlín en Madrid, pasando por Estrasburgo –frente al Consejo de Europa–, Nueva York –Battery Park–, Seúl o Christchurch en Nueva Zelanda. Hay trozos del Muro de Berlín en más de 50 países.


El Muro de Berlín forma parte de la historia de la ciudad, de Alemania, de Europa y de todo el mundo.
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